El PAN tampoco canta mal las rancheras

Día de publicación: 2024-07-08
Por: Feliciano J. Espriella

Las estadísticas lo comprueban: mientras el partido oficial ha venido experimentando un crecimiento casi exponencial, Acción Nacional, principal partido de oposición, ha perdido una gran cantidad de militantes, desde que lo controla y domina la camarilla cuyo rostro visible es Marko Cortés pero quienes en realidad lo regentean son Jorge Romero y Santiago Taboada, señalados también como cabecillas del Cártel Inmobiliario de la CDMX.

En la entrega de anterior abordé el tema del fatal destino del PRI, el cuál, si no se dieron cambios de última hora, el día de ayer debió haber tomado la ruta de su aniquilación total y definitiva en el mediano plazo. El verdugo y brazo ejecutor, cuya permanencia como presidente del partido por ocho años más se refrendó en la asamblea celebrada ayer, sin duda será Alejandro Moreno Cárdenas.

No es tampoco para lamentarse y mucho menos esperar que se salve y resurja. El Revolucionario Institucional ya completó un importante ciclo y en los últimos años se ha convertido en un pesado lastre para el erario y la política en virtud de que ya no tiene nada que aportar a la vida pública e institucional del país. Mientras más pronto se ponga el último clavo de su ataúd será mas saludable en todos sentidos.

Por otra parte, el declive y eventual desaparición del PRI podría esperarse que redundara en beneficios de los partidos de oposición sobrevivientes y su militancia se les sume, pero la historia reciente apunta hacia Morena, partido al que se han integrado cientos de miles de ex priístas en los últimos años.

Las estadísticas lo comprueban: mientras el partido oficial ha venido experimentando un crecimiento casi exponencial, Acción Nacional, principal partido de oposición, ha perdido una gran cantidad de militantes, desde que lo controla y domina la camarilla cuyo rostro visible es Marko Cortés pero quienes en realidad lo regentean son Jorge Romero y Santiago Taboada, señalados también como cabecillas del Cártel Inmobiliario de la CDMX.

Estos dos "angelitos”, a través de cientos de incondicionales han venido depurando lenta pero paulatinamente los padrones de su militancia en todo el país, eliminando de sus filas a auténticos panistas y sustituyéndolos con personas que sólo responden a sus órdenes. Es el mismo método que utilizó el mentado Alito para adueñarse del PRI.

Por ello no están dispuestos a permitir la propuesta del senador Damián Zepeda en el sentido de que la elección del próximo dirigente se abra a la población y se aferran a apegarse estrictamente a los estatutos que no tienen contemplada esa posibilidad. Tienen virtualmente amarrada la victoria en la contienda.

El cambio en la dirigencia tiene que ser forzosamente este año. La Comisión Organizadora Nacional de la Elección del Comité Ejecutivo Nacional del PAN ya ha sido instalada formalmente para coordinar el relevo de Marko Cortés. La presidenta Ana Teresa Aranda promete imparcialidad, transparencia y equidad en el proceso. Por lo pronto y a reserva de los que se acumulen, cuatro panistas ya levantaron la mano: Jorge Romero, Adriana Dávila, Kenia López Rabadán y Damián Zepeda. Xóchitl Gálvez fue mencionada como posible candidata pero ella ha anunciado su regreso a la actividad empresarial.

Aunque los dados están muy cargados hacia Jorge Romero, quien muy probablemente en un futuro no muy lejano podría convertirse en el Alito Moreno del partido blanquiazul, hay que recordar que en el PAN a veces sucede lo improbable y pudiera quedar la encomienda en otras personalidades. Pero ello no necesariamente implica que la perspectiva futura pudiera ser más promisoria. Me explico:

De no ser Jorge Romero el eventual pastor que guíe la borregada blanquiazul, quien tendría amplia ventaja para tomar el cayado es Damián Zepeda, quien ya dirigió al partido cuando se lo encargó Ricardo Anaya para buscar la silla presidencial.

Y aunque se puede considerar que ha sido un buen Senador, tiene el estigma de pertenecer al establo de Ricardo Anaya y, además, no deja de ser reprobable la estrategia que utilizó para llegar al senado, pues cuando se definieron las candidaturas plurinominales para la elección de 2018, él, por ser presidente nacional del PAN, estaba estatutariamente impedido, por lo que renunció al cargo y, después de que se le incluyera en las primeras posiciones de la lista, volvió a ejercerlo.

Y en cuanto a las dos damas aspirantes, me parece que ninguna tendría posibilidades en un partido ancestralmente misógino. Sin embargo, las aspiraciones de Kenia López Rabadán parecen un mal chiste y por el contrario, Adriana Dávila, en mi opinión, es la única opción visible y dispuesta que podría aglutinar a los verdaderos panistas de convicción e intentar recuperar el bagaje ideológico con el que lo crearon sus fundadores. Volver a sus orígenes sería la más promisoria tabla de salvación en el futuro inmediato.

De no ser así, Movimiento Ciudadano (MC) y dos nuevos partidos de derecha que ya están en gestación, tarde o temprano les comerán el mandado y los enviarán al lugar en el que se les habrá adelantado el otrora invencible partidazo y cuyo final se aprecia inminente.

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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