Terminaron las campañas y no sucumbimos

Día de publicación: 2024-05-31
Por: Feliciano J. Espriella

Y en cuanto a la economía, que según pregona la oposición estamos en el umbral del derrumbe total y los defensores del régimen afirman que estamos en jauja y casi casi a punto de cumplirse el sueño de Salinas de Gortari y sentarnos como iguales a la mesa de los grandes, la realidad es que ni unos ni otros tienen la razón, pero en general estamos más bien que mal.

Terminaron las campañas y no sucumbimos

El pasado miércoles terminaron por fin las campañas políticas que entre tiempos oficiales y no oficiales duraron aproximadamente unos tres años y, con la salvedad de los muy lamentables hechos sangrientos, en general la vida del país siguió su curso con total normalidad, a pesar de algunos sombríos pronósticos de los agoreros del desastre de siempre, que avizoraban fuertes repercusiones en la economía y el fin del superpeso.

En relación al tema de la violencia que en mi opinión ha sido magnificado sobre todo por políticos y periodistas opositores a la 4T, la realidad es que si bien no se ha reducido (lo cual es lamentable), tampoco tiene un incremento significativo en comparación con las elecciones de 2021.

Visto desde el ángulo de los asesinatos, hace 3 años fueron victimados 32 entre aspirantes y candidatos registrados, en tanto en la presente contienda van 37, incluyendo el último del pasado miércoles. Ambas cantidades son inferiores a los 42 asesinatos en las elecciones del año 2018.

Y en cuanto a la economía, que según pregona la oposición estamos en el umbral del derrumbe total y los defensores del régimen afirman que estamos en jauja y casi casi a punto de cumplirse el sueño de Salinas de Gortari y sentarnos como iguales a la mesa de los grandes, la realidad es que ni unos ni otros tienen la razón, pero en general estamos más bien que mal.

Tenemos índices de ocupación laboral inéditos, continúa la fortaleza del peso, tenemos ingresos de divisas históricas, el turismo internacional sigue creciendo, el consumo interno está al alza, los salarios continúan con tendencias al incremento, nos estamos consolidando como el principal socio comercial de Estados Unidos, nos encontramos en el top 5 de las exportaciones de automóviles, ingresamos al top 25 de mercados con mayor atracción de Inversión Extranjera Directa (IED) y la pobreza laboral cayó a su nivel más bajo de los últimos 25 años.

Todo lo anterior es producto de datos fidedignos publicados por diversas entidades totalmente autónomas del gobierno, las cuales periódicamente dan a conocer los resultados de sus análisis. Además, varios organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), han manifestado en fechas recientes reconocimientos positivos a la economía mexicana.

Por otra parte, existen también varias organizaciones internacionales que analizan a fondo las economías de los países, y publican con base a ello sus dictámenes, los cuales son tomados casi como dogma de fe en todos los ámbitos económicos y financieros del planeta.

Me refiero a las calificadoras de riesgo que son excesivamente severas en sus análisis pues sus resultados son la base para otorgar o negar créditos a los países y demás entidades que estudian. Veamos cómo nos califican en estos momentos algunas de las más importantes del mundo:

Esta semana, la agencia calificadora japonesa, Japan Credit Rating Agency (JCR) ratificó la calificación de la deuda de largo plazo en moneda extranjera de México en A-, cuatro escalones por encima del grado de inversión.

Asimismo, la calificadora confirmó la perspectiva estable, con lo que no espera movimientos en la calificación por un horizonte de hasta dos años. La agencia destacó los sólidos fundamentales macroeconómicos del país, la sólida industria de exportación, la política monetaria y un tipo de cambio flexible que permite absorber choques externos.

Standard & Poor’s (S&P).- Esta Agencia de Calificación Crediticia ratificó la calificación de la deuda soberana de México en BBB, con perspectiva estable. Esta calificación se refiere a la deuda de largo plazo en moneda extranjera. Además, la calificación de la deuda local en moneda nacional también fue ratificada en BBB+. Estos niveles están dos escalones por encima del grado de inversión, lo que indica que la deuda mexicana sigue siendo considerada como una inversión relativamente segura.

Fitch Ratings.- Recientemente ratificó la calificación crediticia para la deuda soberana de México en BBB-, con perspectiva estable. Esta calificación refleja la opinión de Fitch sobre la solidez de las finanzas públicas y la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones de deuda. Destacaron la prudencia fiscal, los sólidos equilibrios macroeconómicos y la estabilidad de la deuda como proporción del PIB de México.

DBRS (Dominion Bond Rating Service).- Por último, la agencia canadiense DBRS ratificó la calificación de la deuda soberana de México en un nivel de BBB, con perspectiva estable. Esta calificación refleja la estabilidad fiscal del país y la evolución de la economía en los últimos meses.

DBRS considera que la próxima administración mexicana seguirá comprometida con las finanzas públicas sostenibles después de las elecciones generales programadas para el 2 de junio de 2024.

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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