No llegó la sangre al río

Día de publicación: 2023-11-14
Por: Feliciano J. Espriella

Morena tiene sus virtuales candidatos y candidatas a la presidencia de la república, gobernaturas de los estados y jefatura de gobierno de la CDMX que emergieron de procesos en los que hubo algunas escaramuzas, uno que otro descontón, rasguños, algunos puñetazos a mansalva y varios puntapiés en salva sea la parte, pero que finalmente, como decimos coloquialmente, no llegó la sangre al río.

Vaya chasco que se llevaron quienes oraban, cruzaban los dedos y hasta clamaban porque los procesos internos para la selección de candidatos en Morena y los berrinches de Marcelo Ebrard repercutieran en una fuerte división interna y éxodo masivo de cuadros importantes del partido en el poder.

Finalmente, ayer, la serie de varias temporadas que estelarizó Marcelo Ebrard y que tuvo en vilo a la clase política y tal vez a algunos millones de ciudadanos, finalizó, y fue un final feliz, como el de todas las telenovelas que deciden dejar un buen sabor de boca a su teleauditorio. El lacayo y la princesa arreglaron sus diferencias e irán juntos al altar.

¡Qué bonito!  

También fueron finalmente disipados los barruntos de tormenta en un par de personajes morenistas que perdieron en las primarias para elegir candidatos a las gubernaturas de las entidades que tendrán elecciones el año próximo.

De esta manera, Morena tiene sus virtuales candidatos y candidatas a la presidencia de la república, gobernaturas de los estados y jefatura de gobierno de la CDMX que emergieron de procesos en los que hubo algunas escaramuzas, uno que otro descontón, rasguños, algunos puñetazos a mansalva y varios puntapiés en salva sea la parte, pero que finalmente, como decimos coloquialmente, no llegó la sangre al río.

Enhorabuena, la que han elegido es precisamente la ruta que lleva a las victorias en las elecciones de cualquier parte del mundo: la unidad. El balance final es muy halagüeño. El fin de semana en Baja California, el presidente López Obrador expresó su satisfacción.

No ocurrió la desbandada en el partido guinda que pronosticaron los opositores y es a ellos, que no dan pie con bola en el tema de las candidaturas, que se le está haciendo bolas el engrudo.

PAN, PRI y PRD, son los que están demostrando que no tienen la capacidad de elegir a candidatos de manera democrática y sin que los aspirantes perdedores lo acepten salomónicamente. Los del llamado Frente Amplio que dicen ellos es por México, pero claramente evidencian que es sólo por sus intereses y conveniencias, y que además, como se ha visto en las semanas previas, no es ni tan amplio, han optado por la designación directa de quienes les otorgarán las candidaturas (vulgo dedazo), como lo hicieron con Lady X, pero ni entre ellos mismos se ponen de acuerdo.

Apenas y mal acababa Marko Cortés de anunciar que el gran dedo (o sea Cludioequis) le había otorgado a Santiago Taboada la candidatura para la jefatura de gobierno de la CDMX, cuando Alito Moreno, en una carta que publicó en sus redes sociales les dijo que nanai¸ y que será el decadente tricolor quien designe esa candidatura.

Y por si fuera poco, Sandra Cuevas, alcaldesa perredista de la delegación Cuauhtémoc se rebeló a la imposición de Taboada y anunció que ella también se registrará para contender por la candidatura. Esto no presagia nada bueno para el PAN, considerando que la susodicha es brava, combativa, rijosa, no acepta imposiciones y, llegado el momento, despotrica, revela y saca los trapos al sol de quienes según ella la ningunearon. Si no logran aplacarla, va a dar fuertes dolores de cabeza a la campaña política del ya de por si desprestigiado candidato que el PAN pretende imponer en le CDMX.

En tanto, quienes esperaban que los procesos internos de Morena degeneraran en rebeliones que incidieran en los resultados de los comicios de 2024, se quedaron con las ganas y ahora sólo les queda continuar con la pueril estratagema de intentar amarrar navajas entre la candidata Claudia Sheinbaum y el presidente López Obrador. Seguirán insistiendo y dale que dale en aquello de que a la muy probablemente futura presidenta le fue entregado el bastón pero no el mando, sin más sustento que sus propios deseos de división interna al interior de la 4T.

En cuanto al final feliz en la serie que protagonizó Marcelo Ebrard, no haré en esta ocasión un comentario personal y me remitiré a lo que escribe en su columna de hoy en Excélsior la periodista Yuriria Sierra:

El pacto político con Marcelo Ebrard es un claro ejemplo de la visión de Sheinbaum para consolidar el proyecto de su movimiento. Al lograr un acuerdo con Ebrard, Sheinbaum ha conseguido asegurar la permanencia de uno de los perfiles más relevantes del partido, lo que representa un impulso significativo para su liderazgo y para la proyección política de Morena en el mediano y largo plazos.

¿Qué a muchos se les atragantó? Bueno, ese es su problema.

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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