Una sociedad cada vez más envilecida

Día de publicación: 2023-11-06
Por: Feliciano J. Espriella

¿Habremos llegado a tal grado de insensibilidad que nos impide discernir entre lo bueno y lo malo? ¿O que será tan difícil percatarse que ayudar significa aportarle al necesitado algo que le sirva para paliar sus contratiempos del momento y los insultos a quienes aún en el supuesto de que sean los causantes de su tragedia, no le mitigan la sed, el hambre, ni lo protegen del frío o de la lluvia?

¡Que lamentable!!!

En alguna ocasión, en las postrimerías de la pandemia ingenuamente llegué a pensar que el envilecimiento y degradación de la sociedad mexicana había tocado fondo. Creo que me equivoqué.

La degradación moral de buena parte de la sociedad que se ha hecho evidente a través de las redes sociales en las dos últimas semanas simple y sencillamente no tiene parangón. Miles, que digo miles, cientos de miles o millones de mexicanos han evidenciado lo peor de la naturaleza humana que ha salido a flote como nunca a consecuencia de la devastación que provocó el huracán Otis en Acapulco.

La comunidad científica de todo el planeta coincide en que la dimensión de la catástrofe es totalmente atribuible al cambio climático. Otis es el huracán, formado en el Pacífico, más fuerte que ha tocado tierra desde que se tienen registros satelitales, afirmó la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés)

Es la primera a nivel mundial de muchas más que probablemente vengan en el futuro inmediato y que golpearán hasta con mayor intensidad al mismo Acapulco, o cualquier otro lugar en México o en el extranjero, que como la actual, serán totalmente impredecibles con tiempo suficiente para tomar medidas que protejan a la población.

Los carroñeros de siempre, quienes lucran con el dolor ajeno, haciendo gala de toda la vileza y perversidad que guardan en su interior, han dejado salir lo peor de sus instintos. Al respecto, el periodista Federico Arreola comentó en una reciente columna lo siguiente:

"Lamentable politización de la catástrofe, no hay la menor duda. Cuando más unidos deberíamos estar, los y las columnistas aprovechan el drama de casi un millón de personas que todo lo perdieron para golpear al gobernante que detestan porque cometió el pecado de haber quitado gigantescas cantidades de dinero a los medios de comunicación”.

Y esa ha sido la nota de más del 90 por ciento de medios del país y la gran mayoría de sus editorialistas: golpear al presidente y la 4T, y para ello, no sólo han tergiversado los hechos, sino que han utilizado dolosamente situaciones que ocurrieron con anterioridad y en otros lugares, o peor aún, difundiendo montajes con testimonios falsos y dolosos de supuestos damnificados, que después han sido claramente desmentidos.

Hay dos de estos mensajes incrustados en las redes sociales que me llamaron la atención por lo burdo de su producción, en la cual se hace evidente (cuando deveras se quiere analizar si lo que se dice es verdadero) a primera vista la falsedad y mala leche implícita.

El primero es el de un xochilover declarado cuyo nombre es Gabriel Jiménez Guadarrama, apenas el 19 de octubre publicó en su cuenta una gráfica de una supuesta encuesta en la cual Claudia Sheinbaum le lleva sólo siete puntos de ventaja a Xóchitl Gálvez. La cuenta de Twitter de este tipo es @Gabjg, por si alguien duda de lo que aquí afirmo y lo desea verificar.

El video, de principio a fin hace evidente el montaje. El señor supuestamente furioso grita y vocifera porque según dice a su comunidad no ha llegado ayuda y lo hace en medio de un pequeño grupo de gente que sólo lo ve con curiosidad, pero sin demostrar el menor enojo o apoyo a sus palabras, de hecho, detrás de él, a su izquierda, se ve a un señor de evidente condición humilde que a cada rato se ríe casi a carcajadas de sus aspavientos. Y por si fuera poco, en sus exabruptos asegura que no hay en la región una sola gota de agua y en su mano derecha agita una botella con agua casi llena.

El segundo, un mensaje evidentemente político que culmina con la amenaza de la protagonista de que los agravios los cobrarán en las urnas, es todavía más grotesco y burdo: mientras una mujer supuestamente afectada por la falta de apoyos asegura que no tienen como alimentarse desde hace días, circulan por detrás varias personas cargando despensas, dice también que están incomunicados y el transporte público no funciona, pero a un costado claramente se ve un autobús que hace una parada para recoger pasaje.

Sin embargo, lo grave no es que los carroñeros de siempre aprovechen la tragedia para lucrar. Son buitres y su naturaleza es saciarse con el dolor ajeno. En lo personal, me causa una gran pena que millones de compatriotas entre quienes incluso hay amigos y hasta familiares, que le den credibilidad a tipos viles y miserables. Y no sólo les crean, sino que además les den difusión en sus redes sociales, con la petición de que se difundan para que se hagan virales.

Los creadores de estos mensajes responden a intereses personales, políticos y hasta económicos, los cuales, al hacerlo a la sombra del dolor y la tragedia, los convierten en perversos y es perversidad difundirlos. Pregunto, si quienes inician estas dolosas desinformaciones responden a su naturaleza carroñera como buitres que son, ¿a que responden quienes los difunden y piden hacerlos virales?

¿A qué responden las buenas personas cuando difunden perversidad? Los que se creen buenos, los que se dicen buenos y los verdaderamente buenos.

¿No Hay un alto grado de envilecimiento cuando se difunden falsedades que se producen al amparo de intereses muy bien definidos que buscan destruir, no construir?

¿Habremos llegado a tal grado de insensibilidad que nos impide discernir entre lo bueno y lo malo? ¿O que será tan difícil percatarse que ayudar significa aportarle al necesitado algo que le sirva para paliar sus contratiempos del momento y los insultos a quienes aún en el supuesto de que sean los causantes de su tragedia, no le mitigan la sed, el hambre, ni lo protegen del frío o de la lluvia?

¿Seremos tan cerrados de entendimiento que no comprendamos que dar es sinónimo de aportar y que insultar aunque se tenga la razón, sólo genera odio y división?

Por último, yo les preguntaría a todos los que promovieron la difusión de odio y perversidad, ¿ya hicieron alguna aportación para los damnificados? Cualquier cosa cuenta, desde un peso hasta miles, una latita de atún, una botella de agua, o una prenda de vestir de entre algunas de las que tenemos años sin usar.

Si tienen desconfianza del gobierno, pueden hacer las entregas materiales a la Cruz Roja y el dinero a Banamex, institución que además aportará otra cantidad igual.

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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