Hoy será el descorcholatazo

Día de publicación: 2023-09-06
Por: Feliciano J. Espriella

El grueso de la opinocracia considera que la agraciada será Claudia Sheinbaum, para lo cual seguramente no tuvieron que devanarse mucho los sesos ni recurrir a alguna bola de cristal, aunque parten en mi opinión de una premisa falsa: que el presidente López Obrador la impuso.

Si no sucede otra cosa (y en la política todo puede suceder), el día de hoy se darán a conocer los resultados de las encuestas de donde finalmente surgirá el nombre de quién representará a Morena en la contienda presidencial que habrá de realizarse el año próximo.

El grueso de la opinocracia considera que la agraciada será Claudia Sheinbaum, para lo cual seguramente no tuvieron que devanarse mucho los sesos ni recurrir a alguna bola de cristal, aunque parten en mi opinión de una premisa falsa: que el presidente López Obrador la impuso.

Esta tesis la han venido esgrimiendo desde la primera ocasión en que se consideró la posibilidad de que ostentara la candidatura del oficialismo, sin más pruebas que su docta opinión, en cuyo trasfondo, creo que se encuentra más que todo el ánimo de obstaculizar el ascenso a la primera magistratura del país a alguien que le suponen profundizará en los cambios que inició AMLO y que han rechazado desde el principio.

Claudia Sheinbaum, a diferencia de la que será su oponente, quien por quítame esas pajas salió corriendo con las autoridades electorales para denunciar violencia de género, ha callado y aceptado pacientemente todas las alusiones francas y directas de ser una marioneta del presidente. Le dicen la favorita, o la mimada, la clon, la preferida y hasta su mala copia.

Los medios de comunicación muy, pero muy esporádicamente la llaman anteponiendo su título, o mencionan los reconocimientos que se le han hecho, o hablan de su extensa y larga experiencia en el servicio público. La infantilizan como si fuera la hija menor del presidente que no puede hacer nada más que estar a la sombra de López Obrador.

Como prueba ofrecen el argumento de que nunca confronta al presidente, como si en procesos anteriores Felipe Calderón lo hubiera hecho con Vicente Fox o José Antonio Meade con Peña Nieto. No lo confronta efectivamente, como tampoco lo han hecho Marcelo Ebrard, Adán Augusto, Fernández Noroña y ninguno de los demás.

No dudo que el presidente haya demostrado en algunas ocasiones una cierta inclinación por Claudia, pero han sido más que todo los medios los que la han puesto en el imaginario colectivo como la más viable candidata a suceder a AMLO desde el inicio de la administración.

¿La insistente perorata de los medios y comunicadores sobre ella la posicionó como la preferida en todas las encuestas que se han realizado desde hace cuando menos tres años? Me parece que en buena medida, sí.

¿Por qué extrañarse entonces que llegue como puntera a la final? Además, a mi juicio realizó una campaña muy efectiva en la que, como todo contendiente a lo que gusten y manden, se dedicó a conservar su amplia ventaja. Y al parecer lo logró.

Ahora, si finalmente resulta ser la abanderada por Morena, se encuentra virtualmente a un paso de convertirse en la primera mujer presidenta de México. Pero no será fácil, falta todavía un largo recorrido en el que en muchos momentos tendrá que llegar al límite de sus capacidades para poder alcanzar la meta.

Tendremos una contienda entre mujeres y llegará a la presidencia una de ellas, pero no cualquier mujer, sino la más preparada y con mejor currículum, que en mi opinión es Claudia Sheinbaum. A reserva de publicar posteriormente y con amplitud sobre su trayectoria política, su carrera como servidora pública, sus logros profesionales y su participación como activista social, haré a continuación una breve semblanza:

Claudia fue una excelente jefa de gobierno de la CDMX. Obtuvo logros notables en seguridad, puso orden en temas ambientales, de movilidad, de promoción económica y, como fue evidente hace unos días que se reunió con la élite económica, pudo consolidar una excelente relación con la clase empresarial, pero sobre todo, y me parece que ese es el principal atributo que le granjeó la posibilidad de suceder a López Obrador, es que al igual que él, ha sido muy exitosa en el apoyo a las familias de bajos ingresos.

Cuando se despidió como jefa de gobierno, lo hizo con las siguientes palabras:

"Dejo la gran tarea de gobernar a este digno pueblo de la ciudad para salir a encontrarme con el pueblo de México, para dar continuidad a la cuarta transformación de la república, para hacer realidad que una mujer encabece los destinos de la nación”.

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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