Día de publicación: 2023-08-22
Por: Feliciano J. Espriella
A lo largo de toda su vida pública ha pregonado una y mil veces ser enemiga jurada de la corrupción, sin embargo, su reciente encumbramiento se lo debe en gran medida a una pléyade integrada por los prototipos más significativos de la corrupción política en México.
Apoyándome en el refrán que dice: "Dime con quién andas y te diré quién eres”, empezaré por decir que Bertha Xóchitl Gálvez Ruiz es hipócrita y farsante.
A lo largo de toda su vida pública ha pregonado una y mil veces ser enemiga jurada de la corrupción, sin embargo, su reciente encumbramiento se lo debe en gran medida a una pléyade integrada por los prototipos más significativos de la corrupción política en México.
Todos ellos, gane o no la presidencia de la República, obtendrán pingües beneficios de su participación. Estoy seguro que le ofrecieron las perlas de la virgen y le pintaron la más hermosa de las carreteras para llegar a la tierra prometida, la cual seguramente ellos sí recorrerán, en tanto ella tendrá que ir por veredas sinuosas y abruptas.
Xóchitl Gálvez es de una ingenuidad que raya en lo demencial. Sus posibilidades de llegar a la presidencia de la República son ínfimas, pero para la caterva de delincuentes (literal) que la rodean, eso es pecata minuta. Lo que les interesa es tener una candidata que consiga la mayor cantidad de votos en las urnas, lo cual les redundará en:
Mayores prerrogativas para sus partiditos en los siguientes años que les permitirán seguir incrementando sus abultados patrimonios personales, mayor número de senadores, diputados, diputados locales, asambleístas y alcaldes en la CDMX y hasta posibles gubernaturas.
Lo anterior no sería nocivo si en la selección de sus representantes pluris designaran a políticos íntegros, honestos y con verdadero espíritu de servicio, pues se integrarían las cámaras con legisladores que verdaderamente estuvieran dispuestos a buscar el bienestar de la sociedad, pero estoy seguro que no será así. En mi opinión, los siguientes son algunos de los futuros integrantes de la próxima legislatura del Congreso de la Unión:
El PAN, que
cuenta entre sus filas con cualquier cantidad de militantes cuyo destino
debería ser alguna prisión de alta seguridad meterá a varios de ellos,
empezando por los prófugos Ricardo Anaya y Francisco Javier García
Cabeza de Vaca, sujetos impresentables de quienes se han demostrado
ampliamente sus fechorías, pero que Lady X seguramente los defenderá
con el falaz argumento de que son perseguidos políticos.
Y de Alejandro Moreno, el indiscutiblemente más corrupto dirigente que ha tenido el PRI en toda su historia, ¿qué podremos esperar? Pues que siga con su mismo modus operandi y mande a la Cámara de Diputados, al Senado y a las 31 legislaturas de las entidades que renovarán sus cámaras, masquiña pura, que se seleccionará entre los compadres de Alito a los que les deba favores, amén de que él se colocará en posición de conseguir una Senaduría pluri que le garantice otros seis años de impunidad.
De los Chuchos y el PRD ni pierdo el tiempo elucubrando qué goles le meterán. Para ellos seguir respirando y tener prerrogativas de donde echar manos, es más que suficiente.
¿Y en el caso de que llegara a ganar Xóchitl? No quiero ni imaginarme la clase de gobierno que encabezaría. En primer lugar, sobra y basta con que la elaboración del Proyecto de Nación que sería el eje rector de su eventual gobierno la dirija el ultra neoliberal Ángel de la dependencia, también conocido como José Ángel Gurría, quien representa lo más rancio del neoliberalismo priista, para llegar a la conclusión de que sería volver al pasado, al privilegio, a la política de darle a quienes más tienen en detrimento de los más necesitados, entre muchas otras lindezas.
Pudiera ser que Xóchitl, impoluta como dice y aparenta ser, no estuviera de acuerdo con esa designación de la que seguramente ni la consultaron, como tampoco lo harían en la mayoría de las decisiones torales para el rumbo del país en el caso de que llegara a la presidencia.
A una dama que tuvo que vender gelatinas para pagar su instrucción básica, seguramente le debe de asquear que un tipejo como el tal Ángel, quién por el hecho de haber dirigido durante un año Nacional Financiera y otro año Bancomext, a los 43 años se haya agenciado pingües pensiones vitalicias por varios cientos de miles en cada una, sea el encargado de dirigir la elaboración del plan de gobierno que encabezaría de llegar a la presidencia.
Eso lo único que denota es la proclividad de la señora X para aceptar y seguir las órdenes de quienes la han colocado en la posición que ahora ostenta. Y si como candidata que aparentemente es la única que les genera expectativas de mejores resultados aceptó esa imposición y, todavía peor, permitió que un delincuente en el más amplio sentido de la palabra, de nombre Francisco Javier García Cabeza de Vaca, sea el responsable de elaborar el proyecto de seguridad, seguramente como presidenta acatará sin chistar lo que le ordenen quienes verdaderamente gobernaron el país para su beneficio personal durante varias décadas y que regresarían por sus fueros.
Pudiera ser incluso que con más hambre y mayor rapacidad que antes.
Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.
Twitter: @fjespriella
Correo: felicianoespriella@gmail.com
