Día de publicación: 2023-08-16
Por: Feliciano J. Espriella
La población argentina desesperada por una asfixiante situación económica se pronunció por apoyar a Javier Milei, un tipo desquiciado, promotor de la libre venta de órganos humanos, del rechazo absoluto al derecho al aborto, contrario a la educación sexual, a favor de la desaparición del Estado, de la cancelación de la ayuda social, de la concentración del ingreso y la riqueza, de la libre portación de armas, amén de ser adorador de Vox (el partido fascista español) y cualquier cantidad de barbaridades más.
Aunque la frase anterior se le atribuye al expresidente norteamericano Bill Clinton, en realidad no era de él, sino que fue una frase que usó su asesor de campaña, James Carville, para enfocar el mensaje electoral de Clinton en 1992.
Carville pegó un cartel en las oficinas centrales de la campaña con tres puntos escritos:
1. Cambio vs. más de lo mismo.
2. La economía, estúpido.
3. No olvidar el sistema de salud.
La frase se refería a que la economía era el tema más importante para los votantes, ya que Estados Unidos estaba saliendo de una recesión y el presidente George H. W. Bush (padre) tenía más popularidad por sus éxitos en política exterior. Clinton logró convencer al electorado de que él tenía mejores propuestas económicas y sociales que Bush, y ganó las elecciones.
La frase se hizo famosa y se ha utilizado desde entonces para destacar lo esencial de una situación o problema. También se le ha añadido el verbo "es” para darle más énfasis.
Viene a colación todo este rollo, a propósito del reciente triunfo de un candidato de extrema derecha en las elecciones primarias de Argentina que originó en algunos círculos sociales y profesionales un inusitado júbilo que les lleva a pensar que en México podría presentarse un fenómeno similar en el 2024.
Me temo que están viendo, como dice un dicho, moros con tranchete y acomodando el suceso argentino más que a la realidad, a sus propios deseos e intereses.
Me permití
utilizar la frase insignia de la campaña de Bill Clinton en la cabeza de esta
entrega, porque la población argentina desesperada por una asfixiante situación
económica se pronunció por apoyar a Javier Milei, un tipo desquiciado, promotor
de la libre venta de órganos humanos, del rechazo absoluto al derecho al
aborto, contrario a la educación sexual, a favor de la desaparición del Estado,
de la cancelación de la ayuda social, de la concentración del ingreso y la riqueza,
de la libre portación de armas, amén de ser adorador de Vox (el partido
fascista español) y cualquier cantidad de barbaridades más.
Por eso y nada más por eso, como diría James Carville: "La economía , estúpido”, la ciudadanía argentina está buscando alternativas diferentes.
Porque la situación se les ha salido completamente de las manos a los gobernantes actuales que no han sabido qué hacer ante una economía compleja y desafiante. El país ha sufrido una profunda recesión en 2020, debido al impacto de la pandemia de COVID-19 y a los problemas estructurales que arrastra desde hace años. La caída del Producto Interno Bruto (PIB) fue de 9.9 por ciento, la mayor desde la crisis de 2001-2021. La inflación, el déficit fiscal, la deuda externa, el desempleo, la pobreza y la brecha cambiaria son algunos de los indicadores que reflejan las dificultades que enfrenta el país.
Argentina afronta una inflación superior al 115 por ciento anual y una devaluación constante y permanente de su moneda. Actualmente la paridad cambiaria es de 287.72 pesos argentinos por cada dólar y a principios de año se cotizaba a 178.14.
Lo anterior significa una devaluación del 50 por ciento en ocho meses siguiendo una tendencia alcista que tiene ya varios años. En septiembre de 2018 visitamos Buenos Aires y en esa fecha el dólar se cotizaba a 41.67 pesos argentinos.
El deterioro económico de las naciones ha sido la causa primaria de la derrota en las urnas de muchos gobiernos a través de la historia y parece que en Argentina sucederá una vez más. Sus crisis económicas graves han sido periódicas y muy virulentas y las han vivido tanto gobiernos de izquierda como de derecha.
Y para quienes piensan que lo que ocurre en Argentina se puede reflejar en México, lamento desencantarlos. Hoy por hoy la economía mexicana es sólida y pujante, con altos índices de crecimiento superior a los de la mayoría de los países industrializados, una moneda ubicada entre las más sólidas del planeta, con la segunda mejor tasa de desempleo entre los miembros de la OCDE, dinámica recuperación del poder adquisitivo de los salarios y fuertes expectativas para el año próximo originadas por la puesta en operación del tren Maya, la Refinaría de dos Bocas y el Corredor Ístmico, entre muchas otras mega obras en proceso.
Puedo afirmar, con la experiencia que me dan 30 años de escribir y analizar el fenómeno económico en México, que el país atraviesa por su mejor momento.
Estoy seguro de que si tuviéramos un gobierno emanado del PRI o el PAN, partidos políticos a los que les encanta cacarear el huevo antes de ponerlo, ya habrían bautizado la actual situación económica del país como "el momento de México” o "el milagro mexicano”
Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.
Twitter: @fjespriella
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