Día de publicación: 2023-07-07
Por: Feliciano J. Espriella
Como en cinco años no lograron quitarse el estigma de haber sido quienes implantaron el neoliberalismo en México, doctrina política que privilegia el capitalismo brutal por encima de las necesidades sociales, y el cual, a propósito, está sufriendo fuertes resquebrajamientos en todo el planeta, ahora quieren parecer muy interesados en anteponer el interés de la población por encima de lo que ha sido desde siempre su religión: el dinero y el poder.
Mona se queda, asegura un conocido refrán, al cual hago alusión en esta entrega no como podría pensarse en virtud del entorno político generado por el súbito encumbramiento en la carrera por la nominación presidencial de una mujer cuyos atuendos son alejados de la vestimenta tradicional.
No, la realidad es que, aunque creo que Bertha Xóchitl Gálvez Ruiz no es tan indígena como aparenta, ni viene de una cuna tan humilde como ha querido parecer, en esta ocasión su participación en este texto es la de la vestimenta con la que se quiere arropar el PAN para dar la apariencia de ser un instituto político que no es. Es el predicado y no el sujeto.
Con la
designación de la hidalguense y sus primeras declaraciones en el sentido de ser
proclive a las políticas sociales de López Obrador, así como los disparates de Santiago Creel que ahora
afirma que es el más izquierdista de los panistas y llora públicamente al
tiempo que vociferando despotrica contra el presidente a quien culpa hasta por
las erupciones del Popocatépetl, Acción Nacional y sus rémoras PRI
y PRD ahora quiere disfrazarse de Caperucita cuando a lo largo de toda
su existencia ha dado muestras evidentes de que en realidad son el lobo.
Como en cinco años no lograron quitarse el estigma de haber sido quienes implantaron el neoliberalismo en México, doctrina política que privilegia el capitalismo brutal por encima de las necesidades sociales, y el cual, a propósito, está sufriendo fuertes resquebrajamientos en todo el planeta, ahora quieren parecer muy interesados en anteponer el interés de la población por encima de lo que ha sido desde siempre su religión: el dinero y el poder.
Sin embargo,
como en todas las alegorías en las que el lobo se disfraza de caperucita y para
ello se pone su capa, las orejas terminan por delatarlo. Y es precisamente lo
que está sucediendo con la designación de José Ángel Gurría Treviño anunciada el pasado miércoles por el
autonombrado Frente Amplio por
México, con lo que de paso, además, mostraron su acendrada vena
misógina al entregarle una encomienda que apenas hace un par de semanas, las
tres secretarias generales de sus partidos habían anunciado con bombo y platillo
se les había encomendado a ellas.
Lo anterior no es de extrañar, los tres partidos políticos, al igual que el resto de los existentes, los lideran dirigentes varones -no escribo hombres porque podría estar mintiendo- y sí las segundas manos son mujeres, es porque así los obligan las leyes respectivas.
Volviendo al nombramiento de Gurría como el cerebro que dirigirá el proyecto que de ganar la coalición propiedad de Claudioequis, sería la biblia para el gobierno de coalición que encabezaría Xóchitl Gálvez junto con la pléyade de colaboradores que le asignarían las élites que en realidad gobernarían al país.
Qué cómico, una gobernante en cuyas venas corre sangre indígena siguiendo un plan diseñado por quienes durante centurias han explotado a todas las etnias. Por cierto, este plan había dicho hace poco más de un año Claudio X González Guajardo que él lo estaba elaborando y lo daría a conocer en el mes de marzo que ya pasó. Seguramente su cerebrito no dio para tanto.
Y en cuanto al nombramiento de Gurría para el efecto, lo único que hace es revelar las intenciones de retornar al modelo económico que durante 36 años produjo el surgimiento de la mayor cantidad de súper millonarios en la historia del país, la institucionalidad de la corrupción, el saqueo indiscriminado de las arcas nacionales, el ensanchamiento de la desigualdad y millonadas de pobres.
José Ángel Gurría, a quien por su obsecuente proclividad a Estados Unidos se le dio el mote de ‘Ángel de la dependencia’ durante el sexenio de Ernesto Zedillo a quien sirvió como secretario de Relaciones Exteriores primero y como secretario de Hacienda después, para mi gusto, de entre todas y todos los que se habían apuntado para la nominación presidencial, es sin duda alguna el más fiel prototipo de neoliberalista. Su carrera laboral lo confirma.
Durante 15 años el ahora encargado de armar el plan de negocios de la oposición ocupó la secretaría general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), desde donde en multitud de ocasiones recomendó al presidente en turno acciones y reformas neoliberales, igual que lo hizo como funcionario de Hacienda en los gobiernos de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo.
Pero si hay alguna duda de su orientación, su voracidad y corrupción lo delata. Este angelito se jubiló a los 43 años con apenas uno de estancia en la dirección del Banco Nacional de Comercio Exterior y otro en la de Nacional Financiera y, en ambas instituciones se agenció pensiones que son verdaderamente insultantes para la pauperizada población mexicana.
Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.
Twitter: @fjespriella
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