Buenas de la semana

Día de publicación: 2023-06-29
Por: Feliciano J. Espriella

Crecimientos del PIB superiores a los esperados, consumo interno al alza, inflación a la baja, expectativas de importantes aumentos en la plantilla laboral y una moneda fuerte, avizoran un año de excelencia para la economía de México.

Uno de los temas sobre los que siempre se auguraba como muy complejo y al que le sería muy difícil de transitar para el gobierno del presidente López Obrador, era el económico.

Ilustres opinólogos y doctos analistas financieros advertían desde que el tabasqueño era candidato que de llegar a la presidencia la economía se iba a hundir, sobre lo cual insistieron durante mucho tiempo y agudizaron con la crisis de la pandemia, cuyos nocivos efectos atribuyeron a la impericia del gobierno, a pesar de que en México fueron mucho menos dramáticos y virulentos que en la mayoría de los países desarrollados, incluyendo Estados Unidos.

Incluso ahora mismo, el discurso de la oposición sigue hablando del abismo al que nos dirigimos y hay quienes dicen hoy que todos son apariencias y que es una burbuja que va a reventar después de las elecciones.

Sin embargo, a lo largo de todo este año no ha habido semana en las que no se haya informado de noticias positivas en relación al rumbo de nuestra economía. Esta semana se dio a conocer el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) que obligó a algunos analistas a dar un paso atrás y dijeran: "de verdad nos sorprendió el crecimiento de la economía”

Estamos con un crecimiento del 3.3 por ciento. Se está doblando el crecimiento de sectores importantes que tienen que ver con el consumo interno. Ya había dicho la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y que también habían adelantado algunos organismos multilaterales e internacionales, que en México se estaba recuperando su economía interna y es lo que estamos viendo hoy a pesar de la desaceleración en la producción industrial que es un indicador que en Europa también está preocupando.

En este contexto, lo más importante que trae aparejado este indicador, y de lo cual se ha hablado muy poco, es que el mercado interno fue el impulsor de la economía mexicana durante el primer trimestre del año, cuya tasa anual de crecimiento fue de 3.7% real.

Si hacemos memoria, durante décadas todos los analistas financieros han venido señalando que el consumo interno, generalmente muy deprimido, ha sido el principal freno para el crecimiento económico del país. En esta ocasión el Inegi informó importantes tasas de expansión en los rubros de la demanda interna: el consumo privado creció a una tasa de 4.8% anual real; la inversión privada lo hizo a un ritmo de 9.1% y la inversión pública se expandió en 12.0%. Con esto, la demanda interna logró compensar la merma de las exportaciones de bienes y servicios.

Fue así, que el mayor ingreso disponible, la mejora en la inversión por el nearshoring y el impulso de las obras públicas apuntalaron a la economía. Y cuando hablamos de crecimientos importantes del consumo interno, aunque no se señale, es que estamos ante un fenómeno que no podemos desdeñar, la población mexicana en su conjunto está gastando más porque dispone de más recursos, y eso se alcanza cuando la economía de un país es sana y dinámica.

Si no me equivoco, hace más de 70 años que en México el consumo interno no incidía en el crecimiento del PIB, y eso sólo significa una cosa: por fin el crecimiento de la economía se está reflejando en los bolsillos de la población, lo que eventualmente redundará en la calidad de vida de los mexicanos y particularmente en las clases marginadas.

De hecho, lo anterior lo confirman las noticias provenientes del sector empresarial. Según publicó el día de ayer el periódico Excélsior, el indicador que mide las intenciones para invertir entre los socios de la Confederación Patronal Mexicana (Coparmex), registró su mejor momento en el primer cuatrimestre de 2023.

Transcribo un párrafo de dicho artículo que estimo muy ilustrativo: "De acuerdo con el reporte de DataCoparmex, el 53.4% de las empresas considera que ahora es buen momento para invertir, comparado con el año pasado cuando se ubicó en 52 por ciento”.

Y todavía más alentador resulta una noticia dada a conocer por la plataforma de Recursos Humanos "Pandapé, en el sentido de que en la segunda mitad de 2023 que inicia el día de mañana, se mantendrá positiva en cuanto a la contratación de talento.

Su más reciente estudio sobre la intención de contratación en la región indica que 89 por ciento de las empresas que operan en el país prevén seguir incrementando sus plantillas laborales en lo que resta del año.

Crecimientos del PIB superiores a los esperados, consumo interno al alza, inflación a la baja, expectativas de importantes aumentos en la plantilla laboral y una moneda fuerte, avizoran un año de excelencia para la economía de México.

Y esto es la primera ocasión en la que lo estimo en más de 30 años que tengo escribiendo sobre temas económicos.

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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