Día de publicación: 2023-06-24
Por: Feliciano J. Espriella
Creo que el multicitado ‘Roger’ se refería a las estancias infantiles y no a las guarderías. La confusión del susodicho es entendible porque no creo que haya visitado alguna guardería o estancia infantil jamás, y mucho menos haber utilizado sus servicios.
El pasado viernes, Rogelio Díaz Brown, mejor conocido en los mentideros políticos como ‘El Roger’, y en la actualidad presidente del PRI Sonora, en conferencia de prensa anunció la realización de los foros de Diálogo Ciudadano: "El México que Queremos”, "con - dijo, y lo dijo con toda parsimonia-, el objetivo de brindar voz a los militantes, simpatizantes y ciudadanos en general”.
No voy a
abundar en este tema porque a estas alturas ya le dieron difusión algunos
colegas y medios, pero sobre todo, porque me dio la impresión de que se trata
de una más de las patrañas que de cuando en cuando inventa el delincuente mayor
del PRI, Alito Moreno, creyendo que va a poder engatusar de
nuevo a la población diciéndole que les interesa su opinión.
Quiero, entonces en esta entrega, abordar un tema que se ha vuelto cliché para todos los prianistas y que se fundamenta en una falsedad en el más amplio sentido de la palabra.
En su breve perorata -lo cual se agradece-, ‘El Roger’ dijo textualmente "…en cómo no les preguntaron a las mamás trabajadoras en desaparecer las guarderías”. Transcribo nomás la frase porque el contexto no vale la pena.
Creo que el multicitado ‘Roger’ se refería a las estancias infantiles y no a las guarderías. La confusión del susodicho es entendible porque no creo que haya visitado alguna guardería o estancia infantil jamás, y mucho menos haber utilizado sus servicios. Seguramente que tanto él, como sus hijos -supongo que los tiene-, fueron espléndidamente cuidados en sus opulentos hogares por mucamas y nanas.
Volviendo al tema, afirmar que desaparecieron las estancias infantiles como han difundido desde el inicio del gobierno lopezobradorista, es una mentira del tamaño del mundo. Tal vez el Roger lo sabe y le vale, partiendo del postulado hitleriano de que repetir una mentira miles de veces, terminará aceptándose como verdad tarde o temprano. O tal vez no lo sabe, y como testaferro descerebrado, sólo repite lo que le escuchó decir a otros y le conviene a sus propósitos.
A ver mi estimado Roger, te lo voy a explicar con pesos y centavos, único idioma que conocen los políticos que ven en la política la mejor oportunidad de servirse.
Había dos tipos de estancias infantiles y algunas desaparecieron, es verdad. Te explico como funcionaban, pon atención:
Las primeras, eran negocios de mediana cuantía por medio del cual, emprendedores y emprendedoras honestas prestaban sus servicios para cuidar niños, acondicionando por lo general algunas habitaciones de sus propias casas.
Se cobraba por cada infante, mil 800 pesos mensuales, que eran aportados al 50, 50: 900 pesos los padres y otro tanto Sedesol. En alguna ocasión hice un estudio de viabilidad para una estancia de 120 niños y el resultado fue que las expectativas de utilidades oscilaban alrededor de 30 mil pesos mensuales. No era un gran negocio, pero si lo suficientemente atractivo.
Había otro tipo de estancias, propiedad una gran cantidad de ellas de políticos, familiares, vecinos o gente con influencias. Pero resulta que, en estas estancias, de 120 niños que reportaban y por los cuales Sedesol les pagaba 108 mil pesos, sólo unos 30 eran reales, de carne y hueso, 90 no existían. Tal vez era los amigos imaginarios de los reales, pero en consecuencia, no comían, no necesitaban quienes los cuidaran, ni material de trabajo, en síntesis, esas estancias, recibían 81 mil pesos mensuales que no les representaban ningún costo.
Y en esas condiciones, qué crees mi estimado Roger, había 800 mil mexicanitos que le costaban al erario 720 millones de pesos cada mes, pero que en realidad no existían.
Al iniciar el gobierno, no se cancelaron ni se cerraron las estancias, sólo se cambió el método de la aportación, y en vez de pagarle a las estancias 900 pesos por cada niño, Hacienda se los empezó a enviar directamente a las madres de los niños, con lo que siguieron pagando las cuotas por sus hijos. Esas estancias continuaron y continúan trabajando sin problema.
Una hija mía las utilizó y continuó todavía un año después del 2018. Si quieres te la presento para que te platique o te llevo a la estancia para que veas que sigue funcionando a pesar de los infundios que prianistas de todo el país difunden.
Pero resulta que, para los propietarios de las estancias infantiles que atendían niños imaginarios, dejaron de ingresarles decenas de miles de pesos mensuales y, es verdad, como tú, y muchos políticos pregonan como el burro que tocó la flauta, dejaron de funcionar.
Y no creas, te entiendo. Seguramente conoces a algunas personas que tenían este tipo de estancias que se han de quejar amargamente de lo injusto que es el actual gobierno. Tal vez algún familiar tuyo, algún socio o recomendado fue severamente afectado por este indolente gobierno que se negó a seguir manteniendo truhanes.
Y te entiendo también cuando manifiestas tus intenciones de restaurar esas empresas tan rentables: son los tipos de negocios que durante décadas proliferaron al amparo de los políticos y gobernantes corruptos y con los que seguramente has tenido cualquier cantidad de relaciones en el pasado.
Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.
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