Los 'choco milk de a peso'

Día de publicación: 2023-06-20
Por: Feliciano J. Espriella

A estas alturas del camino y próximo a cumplir 4 años en que se apoderó del otrora partidazo, lo cual sucederá el próximo 18 de agosto, no creo que haya un solo miembro del PRI que no sepa perfectamente que Alejandro Moreno Cárdenas, o Alito como prefiere que se le llame, es el dirigente más nefasto, corrupto, abyecto, clasista, misógino, racista y unas diez lindezas por el mismo tenor, que hayan tenido en sus cerca de 100 años de existencia. 

De 1969 a 1974 gobernó el estado de Sinaloa Alfredo Valdez Montoya, a quien sus correligionarios le apodaban el ‘choco milk de a peso’. En ese lapso, de mediados de 1972 a mediados de 1973, radiqué en Los Mochis, Sin., y lógicamente me llamó poderosamente la atención el extraño remoquete que los sinaloenses le habían endosado a su primer mandatario.

Después de escucharlo varias veces, la curiosidad me llevó a preguntar por qué le habían endilgado dicho sobrenombre a su gobernador. La respuesta, ingeniosa y mordaz fue: "Porqué el de uno 50 tiene huevos”.

Viena a colación esta anécdota porque desde hace algún tiempo he venido cavilando que dicho apodo, me refiero al ‘çhoco milk de a peso’, le viene como anillo al dedo a la inmensa mayoría de los militantes del Revolucionario Institucional, actualmente identificado como él estercolero de Alito Moreno’. Me explico:

A estas alturas del camino y próximo a cumplir 4 años en que se apoderó del otrora partidazo, lo cual sucederá el próximo 18 de agosto, no creo que haya un solo miembro del PRI que no sepa perfectamente que Alejandro Moreno Cárdenas, o Alito como prefiere que se le llame, es el dirigente más nefasto, corrupto, abyecto, clasista, misógino, racista y unas diez lindezas por el mismo tenor, que hayan tenido en sus cerca de 100 años de existencia. Y vaya que no la tuvo fácil, porque el PRI ha tenido al frente a verdaderos gánsteres de la política.

Por otra parte, como a pesar de ser un partido al que Alito enfila hacia la autodestrucción cuenta aún con varios millones de militantes, de los cuales, un altísimo porcentaje verían con beneplácito que al tal Alito se lo lleve la dama que le cedió el nombre al rancho de López Obrador, uno pensaría que podría estar convulsionado internamente por tantas inconformidades, máxime los pésimos resultados en las urnas que han obtenido en los últimos años que fueron refrendados recientemente en el Edomex, que era su principal bastión.

Pero sucede que no. Alito dice RANAS y todos, incluyendo aquellos que no dudarían en literalmente asesinarlo si no fuera por las consecuencias penales, SALTAN.

¿Por qué será? Para mí la respuesta es muy sencilla: la inmensa mayoría de los militantes priístas, son ‘choco milks de a peso’. Lo voy a ilustrar con el ejemplo de alguien a quien Alito expuso al escarnio de la opinión pública y lo exhibió.

Me reservaré su nombre porque como él, debe haber millones más en las filas del PRI. Sólo diré que es joven y como tal, podría, en el caso de que viera la política como una opción para aportar su granito de arena en la búsqueda de una sociedad más equitativa y justa, buscar en otra parte lo que donde se encuentra le están negando. Claro, suponiendo que no fuera un ‘choco milk de a peso’.

Este joven político, quien al parecer en alguna ocasión alguien le dijo que tenía patas para caballo y se la creyó, quiso volar sin tener alas, y el mandarriazo que se pegó fue de pronóstico reservado. Alito, lo puso en su lugar y éste reaccionó como si deveras tuviera aquello que hace la diferencia entre el valor de una y otra bebida derivada del chocolate. Protestó, gritó, vociferó, maldijo, amenazó y etcétera, pero sólo durante un rato.

Y ahora, cuando debiera seguir alertando del peligro para su partido, para la sociedad y para el país, que Alejandro Moreno Cárdenas vaya a ser quien decida las candidaturas del PRI de diputados para 30 entidades del país, de Senadores, Diputados Federales, miles de presidencias municipales, entre multitud de posiciones más, se ha autoasignado el papel de ser el censor de la 4T y de López Obrador.

Para ello, publica en TikToc cada semana un video -de muy mal gusto- en que aborda alguna de las miles de pendejadas que circulan en la red contra el presidente. El último, por cierto, es de risa loca, lo tituló "Prometieron ser diferentes”, en el cual se refiere al proceso electoral de Morena, como si su partido fuera a ser el paradigma de la democracia en el 2024.

En lo personal me da pena ajena. Cuando lo conocí me dio la impresión de que era honesto y un tanto idealista. Pero si así fuera, estaría muy preocupado y alertando del verdadero peligro que para México representa su partido en manos de un delincuente de la peor ralea.

O deveras será tan, pero tan descerebrado que no se dará cuenta de que Alito va a llenar cientos de espacios en Congresos de los Estados, en ayuntamientos y en el Congreso de la Unión con tipos y tipas de su misma condición delincuencial.

¿Cuántos de los que lleguen por medio de alguna dádiva espléndida en numerario o en especie se desempeñarán como verdaderos servidores públicos?

¿Irá a ver damas de buen ver que sean generosas en mostrarle sus encantos al libidinoso dirigente, o peor aún, concederle sus favores? Si ya ha sucedido anteriormente, lo más seguro es que se repita.

Y mientras, los ‘choco milk de a peso’, en vez de buscar la manera de conseguir los 50 centavos que les hacen falta, se entretienen como en las ferias con el juego de ‘pégale al gordo’.

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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