Buenas finanzas nacionales

Día de publicación: 2023-06-20
Por: Feliciano J. Espriella

Si nos comparamos con los países calificados como desarrollados cuyas deudas se dispararon durante la pandemia, concluimos que México se encuentra en una excelente posición para conservar e incrementar crecimientos sostenidos durante los próximos años.

El día de ayer, los dos más importantes diarios nacionales en materia de economía le dedicaron ‘la de ocho’ -como se dice en el argot periodístico-, a las buenas finanzas nacionales, con motivo de una significativa noticia generada por una de las más importantes calificadoras financieras: "Fitch Ratings”.

"El Economista”, le concede el más importante espacio en su portada a este tema y la cabecea de la siguiente manera:

"Fitch ratifica nota soberana a México; el peso en su mejor nivel de casi 8 años”. En el texto, el artículo abunda en el razonamiento en el cual se basa el criterio de la calificadora. Transcribo un par de párrafos.

"La calificación soberana de México se mantiene en "BBB-"con una perspectiva Estable, afirmó la agencia Fitch Ratings. El escalón donde se encuentra la nota soberana de México, es el más bajo del grado de inversión y la perspectiva Estable indica que no hay riesgo de un deterioro en las condiciones financieras del país que pueda conducir a un cambio de calificación para los próximos 12 a 18 meses.

"Analistas de la firma señalaron en un comunicado que la calificación de México está respaldada por la política macroeconómica prudente y la buena situación de sus cuentas externas. Además, está apoyada por la sólida política fiscal que prevalece en el moderado déficit y la estabilidad de la deuda respecto al PIB”.

Así, sin ambages ni rebuscamientos retorcidos, este importante diario especialista en finanzas públicas se refiere a la estrategia que en la materia estableció desde el inicio de su administración el presidente López Obrador y que ha sido tan cuestionada a lo largo de su mandato.

Por su parte, el diario "El Financiero” que también le confiere a la noticia la posición más importante de su portada, la cabeceó de la siguiente manera: "Confirma Fitch buena salud de finanzas públicas: SHCP”

En el texto me llamó poderosamente la atención el siguiente párrafo: "Analistas de Banorte explicaron que la decisión de la agencia sigue apoyada por una postura macroeconómica prudente, finanzas externas robustas y una trayectoria estable de deuda/PIB”.

Fitch estimó que la deuda del gobierno/PIB se mantendrá estable en 47.0 por ciento en 2023, y luego tendrá una trayectoria ascendente gradual, para ubicarse en 51 por ciento a fines de 2027.

Entonces, de acuerdo con las estimaciones no sólo de esta calificadora -coinciden Moodys y Standard and Poor’s- México se despega de él problema que tienen muchos países en relación a sus niveles de endeudamiento. Con un modelo de finanzas públicas reconocido y elogiado por la gran mayoría de agencias y organismos internacionales, así como una economía al alza y un mercado interno en crecimiento, las perspectivas hacia el futuro inmediato lucen inmejorables.

Lo anterior, guste o no, es producto de la conducción financiera del país y valida el modelo de finanzas públicas del presidente López Obrador, quien resistió a las presiones provenientes del exterior durante el período de la pandemia, e hizo caso omiso del quasi mandato del exterior en el sentido de que el mundo se enfrentaba a una economía de guerra y que México debía de reaccionar con medidas extraordinarias para apoyar y rescatar a las empresas.

López Obrador no sucumbió a ese desafío que estuvieron marcando desde los organismos internacionales, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial entre otros, y eso le valió a México para que hoy la relación deuda/PIB sea menor al 50 por ciento. Y si sigue creciendo el Producto Interno Bruto, como seguramente sucederá, esa relación va a ser mucho mejor.

Si nos comparamos con los países calificados como desarrollados cuyas deudas se dispararon durante la pandemia, concluimos que México se encuentra en una excelente posición para conservar e incrementar crecimientos sostenidos durante los próximos años. Veamos cómo se encuentran algunos de esos países que siguieron a pie juntillas las indicaciones del FMI durante la pandemia.

A principios del pasado mes de mayo, la agencia de calificación Fitch rebajó la calificación de la deuda francesa, la primera gran rebaja de una economía desarrollada en años.

Según las estimaciones de los analistas financieros, Francia se encuentra ahora atrapada en un círculo vicioso, en el que incluso reformas perfectamente sensatas desencadenan una oleada de protestas, lo que obliga a nuevas rebajas de la calificación a medida que se hace evidente la imposibilidad del cambio, aumentando el coste de todo el dinero que el Estado tiene que seguir pidiendo prestado. Sólo hay un punto final probable. Una crisis de la deuda soberana en toda regla, con París como centro de la tormenta.

Recientemente vimos cómo en Estados Unidos se vivieron semanas álgidas en virtud de que la economía norteamericana había alcanzado el techo de su deuda y requería de autorización especial de la Cámara de Representantes para incrementarlo, lo cual finalmente se les concedió.

En España la deuda supera ya el 100 por ciento de su PIB, y en el Reino Unido se encuentran en el umbral de alcanzarlo.

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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