Ni plan B, ni plan C... puro plan A

Día de publicación: 2023-03-27
Por: Feliciano J. Espriella

En lo personal siempre he pensado que la iniciativa de Reforma Electoral (Plan A), así como la propuesta y aprobación de reformas a las leyes secundarias que rigen la operación del Instituto Nacional Electoral (INE) (Plan B), el presidente siempre tuvo la certeza de que serían rechazadas. 

"Hay un ‘plan C’, que no estén pensando que se terminó todo; (el plan es) que no se voté por el bloque conservador para que siga la transformación. Ni un voto a los conservadores, sí a la transformación. Ese es el ‘plan C’. Ya lo aplicamos en 2018, fue el pueblo quien dijo ‘basta'”, anunció durante su conferencia matutina desde Palacio Nacional el día de ayer el presidente Andrés Manuel López Obrador.

En lo personal siempre he pensado que la iniciativa de Reforma Electoral (Plan A), así como la propuesta y aprobación de reformas a las leyes secundarias que rigen la operación del Instituto Nacional Electoral (INE) (Plan B), el presidente siempre tuvo la certeza de que serían rechazadas.

Y entonces, uno se preguntaría, ¿para qué las mandó? Pues para eso, para que las rechazaran y desde la plataforma del rechazo, lanzar con fuerza su verdadero Plan A: perfilar la mayoría absoluta de Morena y aliados en las cámaras de diputados y de Senadores en las elecciones de 2024.

Tengo la impresión de que López Obrador disfruta enormemente ver cómo caen en sus ‘fintas’ todos los opositores, porque para mí tanto el llamado Plan A, como el Plan B, no fueron más que eso, fintas para que se exhibieran los adversarios.

Y ahora, los partidos de oposición ya demostraron que no quieren una reducción en el excesivo número de diputados y Senadores, protegen y solapan los insultantes salarios de cientos de funcionarios que exceden los límites constitucionales, no ven mal los oprobiosos excesos mediante los cuales los consejeros electorales reciben además de sus elevados sueldos, apoyos económicos millonarios para seguros de gastos médicos, lujosos viajes, gasolina, despensa y hasta para comidas los días laborales.

Y como en un país de pobres en el cual más de la mitad de la población se ubica dentro de los límites de las carencias extremas, el despilfarro, los lujos con cargo al erario y los sueldos faraónicos son muy mal vistos y señalados con índice de fuego como afrentas a la sociedad, si se quiere empezar a controlarlos y reducirlos, es evidente que sólo se podría con una amplia mayoría de legisladores de quienes sí están dispuestos a hacerlo.

En la próxima campaña, los aspirantes a reelegirse del PAN, PRI, PRD y MC, serán exhibidos como quienes evitaron el ahorro de miles de millones de pesos que dilapida el instituto electoral más caro del planeta. Recurso que habrían sido utilizado para ampliar los generosos programas sociales.

Y a los que vayan por primera vez en busca de una curul en la Cámara de Diputados o un escaño en el Senado, les dirán que se tapan con la misma cobija y son enemigos del pueblo. Sí, de ese pueblo que ‘no existe’, según dijo en un arrebato de desquiciamiento ante su inminente salida del INE, Ciro Murayama, consejero que dejará la semana próxima un hueso que sin muchos esfuerzos, pero sí con mucha desvergüenza e inmoralidad, lo colocó entre los privilegiados mexicanos que ya no tendrá apuros económicos el resto de su existencia.

Pero son tan estúpidamente cerrados, que siguen cayendo redonditos en las trampas que les pone el presidente. Comento un par de reacciones inmediatas al señalamiento del Plan C, de dos conspicuos opositores publicadas en sus respectivas cuentas de Twitter..

Claudio X. González Guajardo, quien no tiene suficiente materia gris para escribir una idea propia, posteó un texto de su achichincle y cómplice Denise Dresser que señala:

"El plan con maña es evidente. El impacto de la sobrerrepresentación morenista en el Comité Técnico es obvio. Ante la contención constitucional que la Suprema Corte podría imponerle al Plan B, el oficialismo echa mano del Plan C. si AMLO y Morena no pueden desbaratar al INE, intentarán controlarlo, colocando a sus cuates. Es obra de un ‘ambicioso vulgar’. Y estoy usando las palabras del propio López Obrador.” Dresser

En tanto Denise publicó en su cuenta lo siguiente: "AMLO y MORENA han demostrado no respetar al INE ni los acuerdos democráticos sobre los cuales se fundó. El Plan C, construido sobre la falta de imparcialidad/independencia/autonomía de 6 candidatos al Consejo General, es una prueba más”.

Aquí mismo no cantaron mal las rancheras, y el dirigente priísta sin representación, Pascual Soto, mandó a través de WhatsApp un video en el que afirma que el "Plan C” electoral busca hacer del INE México una oficina de extensión del Presidente.

Y esto apenas empieza, habrá que ver las diatribas que seguramente hará Felipe Calderón y las penitentes declaraciones de Vicente Fox, las proclamas de los enanitos Alito y Markitos, López Dórigas, Pepes, Ciros, Loretos, así como las de cientos y cientos de obnubilados opositores que en los próximos días nos pondrán el mentado Plan C hasta en la sopa, con lo que todo mundo se enterará pronto de su existencia, exactamente como espera el presidente que suceda.

De verdad dan lástima por el grado de estupidez de que hacen gala y lo patético que resulta el que no se percaten que les están jugando el dedo en la boca.

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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