Día de publicación: 2023-01-31
Por: Feliciano J. Espriella
Lamentablemente en la política, como en la vida, la mayoría de las veces los que triunfan no son los más fuertes, ni los más inteligentes, ni los más capaces y mucho menos los más íntegros, honestos e idealistas.
Dudé mucho en utilizar la palabra político asociada a Norberto Barraza en la cabeza de esta entrega y, la utilizo como sustantivo en virtud de que participa en política, pero me parece que afortunadamente está muy lejos de que alguien se la pueda colgar como calificativo.
Es político, porque efectivamente en los últimos tiempos en los que ha navegado contra viento y marea para sacar adelante el proyecto de crear "VAMOS”, un nuevo partido político, se ha tenido que mover a querer y sin ganas dentro de la actividad política. Ha nadado entre tiburones que le han pegado fuertes mordiscos pero que no han logrado aniquilarlo.
El día de
ayer, nos acompañó en nuestra reunión de los lunes a los periodistas integrantes
de la "Mesa Kiosco Mayor”. Nos platicó ampliamente acerca de la multitud
de obstáculos que de manera facciosa le pusieron cuatro ayuntamientos del
Estado encabezados por alcaldes de extracción morenista, los cuáles fueron
tácitamente avalados por el Instituto
Estatal Electoral (IEE), sucursalita del INE, ese que dicen que no se
toca y se ostenta como el paladín de la democracia.
Pero como decía Yogui Berra, esto no se acaba hasta que se acaba y Norberto no se quedará con los brazos cruzados ante la iniquidad de habérsele negado el registro.
Lo que pasó
con las asambleas boicoteadas ha sido bastante
difundido. De hecho, en este
mismo espacio lo comenté en alguna entrega anterior. Por ello, en esta ocasión
quiero referirme al ser humano que se ha empecinado en nadar contra una
corriente caudalosa, embravecida y pletórica de trampas colocadas exprofeso.
Norberto Barraza, no tengo la menor duda, es un buen hombre, probo, honesto, leal e íntegro. Ha sido un excelente servidor público cuando ha participado en tareas de gobierno y en lo personal lo tengo en gran aprecio.
Por otra parte, tiene en mi opinión dos atributos que suelen ser calificados como virtudes entre quienes nos ubicamos en el conglomerado de las personas comunes, pero que lamentablemente en las esferas políticas son un lastre: ingenuidad e idealismo.
En la odisea que ha emprendido y de acuerdo a lo que nos platicó, evidentemente creyó que al cumplir con lo estipulado, lo cual hicieron y hasta en exceso, lograrían sus objetivos. Nunca consideraron que como ha sucedido en infinidad de ocasiones en la política, que cuando se va en busca de realizar proyectos que pudieran significar aunque sean mínimos riesgos para futuros contendientes, éstos recurrirán a multitud de tretas mediante el amplio arsenal de mañas que han utilizado en su recorrido para poder avanzar y subsistir.
Y si lo anterior fue una ingenuidad de su parte, todavía fue más ingenuo creer que las trampas ilegales de que fueron objeto serían sancionadas por un árbitro verdaderamente ‘imparcial’.
Norberto Barraza es idealista. No me cabe la menor duda. Sus ideales, me parece que son: lograr que el servicio público esté en manos de personas eficientes, honestas y comprometidas con la sociedad; que los servidores públicos realmente le sirvan a la gente; que los gobernantes gobiernen para todos y lo hagan con probidad; que los legisladores promulguen leyes que protejan y beneficien a la población, y que la justicia deje de ser selectiva y funcione para todos.
Desafortunadamente, muy pocas personas con ideales altruistas y generosos logran llegar a las cimas desde las que podrían cuando menos intentar concretarlos. Muchos son literalmente eliminados, como Martin Luther King, aunque algunos otros, después de mucho tiempo, mucho sufrimiento y de padecer multitud de agresiones verbales, físicas y hasta el confinamiento, terminan por imponerse. Pero son muy pocos los que lo logran.
Lamentablemente en la política, como en la vida, la mayoría de las veces los que triunfan no son los más fuertes, ni los más inteligentes, ni los más capaces y mucho menos los más íntegros, honestos e idealistas.
Sin embargo, todos los que lo han logrado tienen algo en común: son perseverantes y nunca se apartan de la senda que eligieron. Algo que Norberto ha hecho evidente que está dispuesto a hacer.
Enhorabuena y mucha suerte. La va a necesitar.
Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.
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