Ley Zuzuki, un azote a conductores

Día de publicación: 2022-12-06
Por: Feliciano J. Espriella

En Sonora el límite de alcoholemia es de 0.04 gramos de alcohol en 210 litros de aire expirado, que viene a ser el equivalente a dos cervezas, lo cual se contrapone a lo que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS) que permite hasta 0.80 gramos de consumo de alcohol y no el 0.40 que actualmente nos rige.

Al empezar la temporada más social del año, de nuevo pende sobre los hermosillenses la espada de Damocles que representa la llamada Ley Zuzuki, la cual fija los límites de alcoholemia permitidos a los conductores de automóviles, y cuya aplicación da pie a extorsión, abuso, y lo que es peor, coloca en riesgo de cárcel a conductores de vehículos que participen en accidentes fatales aunque no hayan sido los causantes del siniestro.

Este es un tema que he tratado en múltiples ocasiones. La última vez fue el 11 de noviembre pasado, en una columna que titulé: "Alcoholemia, arma de doble filo”, en uno de cuyos párrafos escribí:

"Actualmente en Sonora, como producto de una reforma que se gestó y concretó en la LX Legislatura del Congreso Local, tenemos una legislación vigente al respecto, inferior no sólo a la nacional, la de la CDMX, la gran mayoría de las capitales de los estados, sino de casi todas las grandes urbes del planeta”.

El 30 de noviembre pasado, los periodistas integrantes de la "Mesa Kiosco Mayor”, tuvimos como invitado al Ing. Manuel Lira Valenzuela, presidente de la "Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados en Sonora(Canirac) con quien comentamos ampliamente el tema.

En dicha ocasión, el líder de los restauranteros nos comentó que a principios del pasado mes de noviembre, 12 organismos empresariales le presentaron formalmente un escrito al Congreso del Estado, solicitando reformar el artículo 81 de la Ley de Tránsito para regresar de 0.40 a 0.80 gramos de alcohol por 210 litros de aire respirado como tolerancia para poder conducir un vehículo, esto como parte de la socialización que se lleva a cabo para la homologación de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial. El escrito se envió a la coordinadora de la Comisión de Movilidad.

"Nuestra propuesta no es promover la conducción punible -puntualizó Lira-, en las reuniones con los diputados, hemos incluso comentado la posibilidad de que, en la nueva Ley de Tránsito, se incluyan sanciones más severas a los reincidentes, ¿Qué quiero decir? Que alguien que ya haya sido detenido, y vuelve a ser detenido, sea objeto de trabajo comunitario o de que se le retire la licencia por algún tiempo, que asista a reuniones de Alcohólicos Anónimos, para inhibir la conducción punible”.

En Sonora el límite de alcoholemia es de 0.04 gramos de alcohol en 210 litros de aire expirado, que viene a ser el equivalente a dos cervezas, lo cual se contrapone a lo que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS) que permite hasta 0.80 gramos de consumo de alcohol y no el 0.40 que actualmente nos rige. Sobre ello, Lira nos comentó:

"Aquí el .04 es nuestro techo y en Arizona un chofer escolar se puede comer una hamburguesa con dos cheves, subirse al camión y agarrase a repartir chamacos y no pasa nada. Es la tolerancia para licencias comerciales”

Coincidentemente, desde el primero de enero de 2014 cuando entró en vigor la actual Ley se incrementaron los retenes no como una medida preventiva, sino netamente recaudatoria, que propició adicionalmente el incremento en las multas y, además, permitió que se dispararan el acoso y extorsión por parte de los agentes de tránsito hacia los conductores con aliento alcohólico, muchos de los cuales, aún a pesar de encontrarse en perfectas condiciones para conducir y que en la mayor parte del planeta no serían sujetos ni siquiera a una amonestación.

Sin embargo, más allá del abuso de las autoridades al imponer onerosas multas amparadas por una legislación retrógrada, o las extorsiones de quienes supuestamente están para proteger a la población, existe un riesgo implícito aún mayor, que puede causar daños irreparables a las personas y las familias. Es el siguiente:

En caso de que un conductor rebase el límite del 0.04% por haber tomado quizá dos copas de vino o hasta tres cervezas y se vea involucrado en algún accidente fatal en el que incluso no tenga la culpa, se le clasificará como "conductor punible” y sujeto a un juicio de carácter penal en el que podría ser sentenciado a varios años de cárcel.

 El día de ayer, en la Mesa Kiosco Mayor nos acompañó el líder estatal del PAN, Gildardo Real Ramírez, quien fue también diputado de la LX legislatura y aproveché para abordar el tema. Transcribo algunos de sus comentarios al respecto:

"Muchos medios le echan la culpa a Perla. Ella lo promovió, con mucho ahínco, pero no fue la única, andaba Vernon Pérez Rubio también, fueron ellos dos. Pero además fuimos todos porque todos la votamos, fue unánime, nos la vendieron así y además fue todo un tema.

"Fue este muchacho, Huereca, que fue regidor, que anduvo mucho en los temas de discapacitados, porque el tuvo un problema, se quedó discapacitado por uno de estos temas. Él la promovió, estuvo en el pleno, nos platicó, la sociedad traía ese tema, había varios grupos que lo promovían.

"Creo yo, que de haber tenido la información que tengo ahorita, hubiera ayudado a tamizar, a generar equilibrios, o varios, no nomás yo. Yo creo que nos fuimos con el corazón, así como aquellos legisladores que hicieron una Ley del tema de las guarderías dos meses después de que se quemó la "ABC”, es una Ley muy severa pero muy poco aplicable desde la perspectiva del gobierno.

"Entonces, la haces con sentimiento, la haces con enojo, la haces con irritación, y la verdad es que es inaplicable hostigar a la ciudadanía.

"Se tiene que modificar la Ley, sin duda. Se tiene que adecuar para que no esté esto en las manos de un criterio de un comandante o de un alcalde”

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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