Día de publicación: 2022-11-27
Por: Feliciano J. Espriella
Ocupando el estado de Sonora desde tiempo inmemorial los primeros lugares a nivel nacional en casi todas las variantes de violencia de género: física, sicológica, económica, vicaria y sexual, así como discriminación laboral entre muchas otras lindezas, son contadas las mujeres sonorenses activistas, gobernantes, legisladoras, funcionarias públicas, lideresas políticas, empresariales, sociales o religiosas que llegan hacer eventualmente algo a favor del feminismo en la entidad.
En toda la historia de la humanidad ha habido una constante en el tema de la liberación de razas, países, regiones, etnias o grupos oprimidos: la lucha por la emancipación ha estado a cargo de las víctimas. Con mucho sufrimiento y a sangre y fuego muchas veces, pero se ha logrado.
De allí el título de la presente entrega, pues ocupando el estado de Sonora desde tiempo inmemorial los primeros lugares a nivel nacional en casi todas las variantes de violencia de género: física, sicológica, económica, vicaria y sexual, así como discriminación laboral entre muchas otras lindezas, son contadas las mujeres sonorenses activistas, gobernantes, legisladoras, funcionarias públicas, lideresas políticas, empresariales, sociales o religiosas que llegan hacer eventualmente algo a favor del feminismo en la entidad.
El pasado viernes 25 se conmemoró en todo el planeta el "Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”. Se realizaron marchas y manifestaciones en casi todas las capitales y ciudades importantes del país, con excepción de las de Sonora.
Hasta donde me pude percatar, la única conmemoración de la administración estatal fue del Gobernador Alfonso Durazo, quién lanzó la campaña "La Voz de las Mujeres y Niñas en Sonora”, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer. En el acto participó Mireya Scarone Adarga, otrora activista femenina y hoy coordinadora ejecutiva del Instituto Sonorense de las Mujeres (ISM).
En su intervención el primer mandatario destacó "Que las mujeres y las niñas disfruten del derecho que tienen a una vida libre de violencia. Hago esta convocatoria convencido que, sin una vida libre de violencia en la mujer sonorense, no habrá transformación posible. Pero igualmente digo que la transformación de Sonora será con las mujeres o no será”.
Muy bellos pensamientos pero que en la cotidianidad y el ejercicio de gobierno él no practica, porque si realmente creyera "que la transformación de Sonora será con las mujeres o no será” tendría paridad de género en su gabinete de primer nivel y hubiera propuesto al inicio de su mandato una mujer y no un varón para formar parte del Club de Toby mejor conocido como Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Sonora (STJ), así como también influir, como lo hizo, para que lo presidiera una mujer. Y qué bien se hubiera visto si en la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CDEH), habida cuenta de que somos un estado de los que más vulneran los derechos de sus mujeres, hubiera influido para que por primera vez en toda su historia, fuera presidida por una mujer.
Vamos, ni siquiera el Congreso del Estado de Sonora, con amplia mayoría femenina, hizo algo que pudiera calificarse de relevante. Solo recibió la iniciativa popular de Ley de la 3 de 3 Contra la Violencia hacia las Mujeres en la entidad, por parte de promotoras violetas e integrantes de la Observatoria Ciudadana Todas Mx Sonora, que ni siquiera fueron capaces de hacerlo el día de la conmemoración. Lo hicieron el día anterior y así no perdieron su viernecito de asueto.
Pero
si al sector oficial le valió gorro el día, quienes se ostentan como defensoras
a ultranza de su género y se les conoce como activistas femeninas, no cantaron
mal las tonadas. El único acto del que tuve conocimiento fue la realización de una
mesa de diálogo de
nombre "Experiencias y Retos en Materia de Derechos de las
Mujeres", que me parece su única difusión fue a través de redes
sociales.
Se realizó en la Sala de Pleno del Tribunal Estatal Electoral de Sonora y participaron Rosa María O’leary, Aurora García de León, Leticia Burgos Ochoa y Elizabeth Cejudo.
Sobre la prácticamente nula participación de la mujer sonorense en defensa de su género y derechos, el 10 de noviembre pasado escribí en mi columna que titulé "Mujeres emancipadas”, lo siguiente:
"La mujer sonorense no se ha emancipado de su propio condicionamiento que la ata a directrices masculinas, aun teniendo en sus manos las llaves que la podrían liberar de las cadenas que lleva arrastrando durante siglos”.
Gloria Alcocer Olmos, una activista femenina con fuerte
presencia en Twitter, quien se define a si misma como: "Directora de @fzaciudadanaac y @revistavyvmx, defensora de los derechos de las
juventudes y la igualdad. Feminista incluyente. Activista. Observadora.
Demócrata” el 25 de
noviembre publicó un post con una imagen cuyo mensaje dice:
Ante la situación que prevalece en Sonora y que durante años he criticado en mis publicaciones, lo retuité con el siguiente mensaje:
"Me parece @gloriaalcocer que las activistas femeninas de #Sonora no lo saben
Es frustrante y muy desalentador ver cómo en un estado en que la misoginia ha sentado sus reales, las propias víctimas que deberían ser las más interesadas en combatirla, tácitamente la soslayen y le dan carta de naturalización.
Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.
Twitter: @fjespriella
Correo: felicianoespriella@gmail.com
