Alcoholemia, arma de doble filo

Día de publicación: 2022-11-09
Por: Feliciano J. Espriella

Actualmente en Sonora, como producto de una reforma que se gestó y concretó en la LIX Legislatura del Congreso Local, tenemos una legislación vigente al respecto, inferior no sólo a la nacional, la de la CDMX, la gran mayoría de las capitales de los estados, sino de casi todas las grandes urbes del planeta.

Surge de nuevo la polémica y los debates sobre los límites máximos de alcohol en la sangre (alcoholemia) que debe permitirse a los automovilistas en Sonora para proteger a la población y a ellos mismos de accidentes fatales que suelen generarse cuando quien conduce un automóvil ha ingerido bebidas embriagantes más allá de los límites permitidos.

Actualmente en Sonora, como producto de una reforma que se gestó y concretó en la LIX Legislatura del Congreso Local, tenemos una legislación vigente al respecto, inferior no sólo a la nacional, la de la CDMX, la gran mayoría de las capitales de los estados, sino de casi todas las grandes urbes del planeta.

perlaSomos, por decirlo coloquialmente, de los más papistas de entre las élites papales, como producto de una Ley que si mal no recuerdo se aprobó en el año 2015, a iniciativa de una diputada de nombre Perla Zuzuki Aguilar, quien se empecinó  en sacarla adelante a como diera lugar, y finalmente lo logró. Por ello se le conoce como "Ley Zuzuki”.

En lo personal recuerdo mucho de la acontecido al respecto porque fui de quienes nunca se dejaron convencer por los falaces argumentos de la diputada y en varias publicaciones me referí a los parámetros tanto nacionales como mundiales, los cuales han sido establecidos con criterios científicos reforzados empíricamente.

Mientras la diputada pregonaba a voz en cuello y a los 4 vientos por medio de una extenuante campaña mediática que de esa manera se reduciría drásticamente la incidencia de accidentes fatales, en lo personal la refuté con testimonios y literatura respecto a la influencia de cantidades menores de alcohol en la sangre en funciones motrices como los reflejos o disminución de la actividad cerebral que inhiba la toma correcta de decisiones.

alguienLa diputada gritaba: "Vamos a evitar accidentes mortales”, en tanto yo le respondía: "Van a disparar el monto y la cantidad de las extorsiones y a dañar la economía de dueños de restaurantes y centros nocturnos”.

El tiempo me ha dado la razón y de allá a acá ha habido cualquier cantidad de accidentes con fallecimientos múltiples provocados por un conductor alcoholizado, que no fue atajado por la "Ley Zuzuki”, al mismo tiempo que miles de automovilistas que tan sólo se tomaron un par de cervezas en algún convivio familiar, tuvieron que pagar infracciones onerosas e injustas, con el agravante, de que semana tras semana, cientos de conductores sonorenses son extorsionados por policías y agentes de tránsito que se escudan al amparo de la multicitada Ley, además de haber provocado el cierre de varios de los giros mencionados, que vieron reducidos drásticamente sus ingresos.

manuel liraEn lo personal simpatizo y apoyo los esfuerzos de Manuel Lira Valenzuela, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados de Sonora (Canirac), en el sentido de reformar la Ley para fijarle límites de alcoholemia equiparables a los recomendados por criterios médicos internacionales, y que en la práctica excluyen de sanciones a quienes, en una convivencia, cena o comida, ingieran hasta el equivalente aproximado de tres cervezas.

Que yo sepa, ninguno de los conductores que en los últimos años han sido responsables de accidentes fatales con varios fallecidos, había ingerido tres o menos cervezas previamente. Claro que no, habían ingerido varias veces múltiplos de tres y aún así, con todo y Ley Zuzuki, evadieron los filtros y causaron las tragedias. En cambio, sí ha habido miles de conductores que con sólo tres cervezas en el organismo, fueron vilmente extorsionados para evitar ser sujetos a una onerosa e injusta infracción.

Ya por favor, démosles un respiro a restauranteros y antreros. En la pandemia les tocó bailar con la más fea, y ahora, frente a la temporada más productiva del año, déjenlos que obtengan una de cal por todas las que van de arena. Rescátenlos de una vez por todas de los delincuentes con kepí que nomás oscurece empiezan a rondar restaurantes y antros, para caer encima de los parroquianos que en la fraternidad de la convivencia pensaron que tomarse una cervecita de más no les traería consecuencias.

Las leyes absurdas sólo envilecen a quienes las ejecutan y nunca se convierten en instrumentos del bien común. Afortunadamente, y creo que para mejor, ha trascendido que el alcalde Antonio Astiazarán participará en la solución, lo cual no deja de ser alentador y esperanzador para los artistas del bien comer y del bien beber.

 

 Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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