Repunte o desplome, cuestión de enfoques

Día de publicación: 2022-10-31
Por: Feliciano J. Espriella

Según Luis Núñez Noriega, a quien respeto y reconozco su capacidad técnica en materia económica, aunque en algunas ocasiones discrepo de ella, el cierre del sexenio apunta para ser catastrófico y avizora que el país puede verse envuelto en tal cantidad de problemas económicos que aumenten los ya de por si elevados índices de pobreza y hagan realidad los recientes vaticinios de una calificadora internacional en relación a una abrupta devaluación del peso en los próximos dos años.

La semana pasada el INEGI dio a conocer datos en relación a la economía que ni los cálculos más optimistas previeron. En su último reporte el organismo revela que el PIB creció espectacularmente (y de forma inesperada) 4.7 por ciento a tasa anual. Además, la inflación mostró una tendencia a la baja, de 8.7 por ciento en septiembre, a 8.5 en octubre.

Un giro tan sorpresivo en la tan vilipendiada economía nacional no podía ser desaprovechado por sirios y troyanos. De inmediato los aplaudidores a la 4T lo empezaron a pregonar como evidencia de la fortaleza económica del país, en tanto los opositores al régimen, al no poder ir en contra de una realidad sustentada en estadísticas, contraatacaron intentando demostrar que sólo se trata de un caso fortuito producto de diversos factores que al conjuntarse produjeron un resultado que no incidirá en el comportamiento futuro de la economía.

¿Quiénes tienen la razón? Me parece que ambos tienen algo de razón, lo que me recuerda la publicidad de un periódico nacional unos lustros atrás, en la que presentaba un vaso con el agua hasta la mitad aparejado con un cuestionamiento: "¿Medio lleno, o medio vacío?”, al que respondían: "cuestión de enfoques”.

Entonces, en el contexto de los resultados económicos actuales y las tendencias económicas para el futuro mediato, diría que los optimistas que avizoran crecimientos superiores a los vaticinados, ven el vaso medio lleno, en tanto los catastrofistas que presagian fuertes conflictos en la economía nacional, ven el vaso medio vacío.

mesa kmEn esta última posición me parece que se encuentra el buen amigo y excelente economista, Luis Núñez Noriega, de quien el jueves pasado tuvimos la oportunidad de conocer sus estimaciones en materia económica los periodistas integrantes de la Mesa Kiosco Mayor.

Según Luis Núñez, a quien respeto y reconozco su capacidad técnica en materia económica, aunque en algunas ocasiones discrepo de ella, el cierre del sexenio apunta para ser catastrófico y avizora que el país puede verse envuelto en tal cantidad de problemas económicos que aumenten los ya de por si elevados índices de pobreza y hagan realidad los recientes vaticinios de una calificadora internacional en relación a una abrupta devaluación del peso en los próximos dos años.

A referencia personal que le hice en relación al crecimiento anualizado de la economía del 4.7 por ciento, me respondió desde lo que me parece la perspectiva del vaso medio vacío. Transcribo textualmente su respuesta:

"El crecimiento del último mes anualizado fue del 4.7 por ciento del PIB, entonces todo el mundo dijo: qué maravilla, y el presidente salió en la mañanera calificándolo de ‘maravilloso’.

"Ojo, ojo, fueron dos factores casuales que coincidieron para que aumentara mucho el PIB: Uno de ellos fue el tema de los outsoursings, que origina que todas esas personas que estaban en esas condiciones se incorporan formalmente a las empresas a nivel nacional, y el INEGI no los cuenta como servicios privados, los empieza a sumar y esa cuenta la libera en el mes de agosto y eso se reflejó en el PIB.

Por otro lado, el sector automotriz, y sectores eléctrico electrónicos, estuvieron por ausencia de chips y de semiconductores, y de algunos insumos de autopartes, estuvieron produciendo vehículos pero no los podían vender porque les faltaban pequeñas partes. De repente el mes de agosto, terminan de armar cientos de miles de vehículos y ‘pum’, los sueltan. Entonces ese ingreso se refleja en el PIB, pero lo vas a reflejar una sola vez.

"Por eso se ve como que el PIB fue maravilloso este mes que acaba de pasar, pero realmente se debe a esos factores. Vamos a volver a la triste realidad el siguiente mes”.

Evidentemente, para Luis Núñez al igual que para la mayoría de los economistas y opositores al presidente López Obrador, los excelentes resultados que muestra la economía mexicana en el último reporte del INEGI, son sólo flor de un día y para ellos siguen vigentes los catastróficos pronósticos en materia económica para el fin de sexenio.

Una clara visión desde la perspectiva del vaso medio vacío de la cuál difiero y cuya argumentación, por cuestiones de espacio, abordaré el día de mañana.

Para mí, los excelentes resultados recientemente publicados, al analizarse desde la óptica del vaso medio lleno, son producto de una tendencia que evitará el colapso de la economía en 2024.

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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