Día de publicación: 2022-10-12
Por: Feliciano J. Espriella
Para convencer de que algo es cierto, suelen decir: lo publicó Reforma, El Universal, Milenio, Excélsior, o lo leí en la columna de Joaquín López Dóriga, Raymundo Riva Palacio, Carlos Loret, Salvador García Soto, o también lo dijo en su noticiario Pepe Cárdenas, Ciro Gómez Leyva, Denise Maerker y, en el colmo de los colmos, hasta Adela Micha.
¿Nos estaremos convirtiendo en un país de zombis, robots o autómatas reactivos que sólo responden sin pensar o analizar? Eso parecería, de otra manera no se explica cómo es posible que cualquier falsedad, cualquier noticia evidentemente irracional se acepte sin el menor cuestionamiento y luego se le de difusión, con lo cual tácitamente se avala y se le confiere la veracidad de la que goza el transmisor.
La verdad yo no me explico cómo, a pesar de la infinidad de ocasiones en las que se ha documentado la insidia, falsedad y distorsión de los hechos con la que frecuentemente publican noticias la gran mayoría de medios tradicionales de comunicación y periodistas muy conocidos, se les sigue otorgando credibilidad sin el menor cuestionamiento a sus publicaciones.
Pululan por todo el territorio nacional cientos de miles, sino es que millones de personas que tienen intereses personales muy definidos para atacar y desprestigiar al presidente y el gobierno que comanda. Personas u organizaciones que quieren recuperar el poder o los privilegios que gozaban al amparo de él, convertidos en engañabobos que a diario inundan las redes con falsedades que producen mediante la selección de sólo una parte de hechos y omitiendo el contexto.
Muy frecuentemente, quienes quieren convencer de que algo es verdad, lo aderezan con referencias al origen de la noticia. Para convencer de que algo es cierto, suelen decir: lo publicó Reforma, El Universal, Milenio, Excélsior, o lo leí en la columna de Joaquín López Dóriga, Raymundo Riva Palacio, Carlos Loret, Salvador García Soto, o también lo dijo en su noticiario Pepe Cárdenas, Ciro Gómez Leyva, Denise Maerker y, en el colmo de los colmos, hasta Adela Micha.
La paradoje es que la sola referencia de los medios de comunicación y los personajes anteriores debería ponernos en alerta y no sólo dudar de lo que publican, sino constatar la veracidad. Ayer se dio un acontecimiento de este tipo:
Desde temprano circuló profusamente por WhatsApp un supuesto extracto de la columna del día de Salvador García Soto, lo cual en realidad es falso, pues el tema de su publicación fue diferente. Transcribo el primer párrafo, que dice:
"NOTAS
INDISCRETAS… Si usted tiene una cuenta bancaria, sea de ahorros, de cheques o
de cualquier tipo que no haya tenido movimientos en los últimos seis años,
córrale a sacar el dinero porque anoche la Cámara de Diputados aprobó una
virtual ‘expropiación’ de los ahorros y dineros que haya en cuentas que estén
en esas condiciones en los bancos para que los recursos pasen al erario federal
y se utilicen para fortalecer a las policías municipales y estatales.
"Con el argumento de que son "cuentas abandonadas”, la mayoría de Morena y sus aliados votaron a favor de que la administración federal se quede con el dinero de esas cuentas, aun cuando sus titulares hayan designado beneficiarios”.
Un típico mensaje engañabobos que avalan con la supuesta firma de alguien que no lo escribió ¿Cuántos bobos cayeron en el garlito? Supongo que muchísimos miles, los cuales inundaron WhatsApp de repeticiones.
Dicho mensaje, que adicionalmente contiene una sarta de falsedades e interpretaciones a modo para atacar al gobierno, en ninguna parte informa que no se trata de una nueva disposición, sino de una reforma a lo que ya existía y, que además, fue aprobada por 483 votos a favor, una abstención y ninguno en contra. O sea que todos los partidos la aprobaron y no sólo "la mayoría de Morena y sus aliados” como afirma el susodicho mensaje.
Sólo se
modificó el artículo 61 de la Ley de Instituciones de Crédito, que desde
1990 ya contemplaba este asunto y su última modificación en el año 2014, fue
para que esas cuentas inactivas pasaran a la beneficencia pública, lo único que
cambió es que ahora será para seguridad.
El retiro de los montos de cuentas inactivas ha existido desde la creación de los bancos. Yo trabajé casi 20 años en varias instituciones de crédito, y en todas ellas cada cierto tiempo se pasaban los depósitos de cuentas inactivas durante varios años (no recuerdo cuántos) y se concentraban a las matrices. Desconozco que destino se les daría, si se entregaban a Hacienda o los bancos las pasaban a resultados.
De no haber existido, habría millones de cuentas bancarias, muchas de ellas centenarias que quedaron inactivas por diversos motivos, con el consiguiente costo que originaría el tenerlas indefinidamente en las contabilidades.
Sugiero, de que en el poco, pero probable caso de que entre quienes lean esta columna hubiera quienes hayan puesto en circulación la nota de referencia, por los mismos conductos que la enviaron, como un gesto de honestidad y congruencia, hagan la aclaración respectiva. Sólo se requiere valor civil.
Nobleza obliga.
Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.
Twitter: @fjespriella
Correo: felicianoespriella@gmail.com
