Día de publicación: 2022-09-27
Por: Feliciano J. Espriella
Con tan poco tiempo en el encargo, Sara no puede presumir de logros, pero sí de proyectos. Tiene según nos compartió, todas las intenciones de levantar la alicaída central y por el tono, énfasis y entusiasmo con los que comparte, contagia y convence.
¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son, escribió el laureado escritor español Pedro Calderón de la Barca.
La vida es sueño es una de las obras más deslumbrantes de la dramaturgia española, que recrea la capacidad y el esfuerzo del ser humano por la conquista de la libertad y la lucha contra su propio destino.
Los sueños como requisito sine qua non, han sido el origen y han fijado el rumbo para alcanzar la realización de los proyectos de gran envergadura que han llevado al desarrollo de la humanidad. Han ido desde la liberación del yugo opresor de miles de tiranos que el mundo ha conocido a lo largo de toda la historia, hasta poner un hombre en la luna.
Recuerdo que
un próspero hombre de negocios sonorense en su desarrollo empresarial pero
nativo del estado de Chihuahua, Servando Carbajal Ruiz, en todas las
pláticas y conferencias en las que habla acerca del portentoso desarrollo de
sus empresas, se refiere al valor de los sueños en todo emprendimiento: "Soñar
no cuesta nada”, dice y dice bien.
Servando es un soñador que ha convertido los ahorros integrados por un pequeño fajo de billetes, en la mayor y más importante cadena comercial en la historia del estado de Sonora, y en un lapso inferior a tres décadas.
El día de ayer, el colega, amigo, así como compañero y fundador de la "Mesa de periodistas Kiosco Mayor”, Francisco Rodríguez, cabeceó su leída columna Kiosco Mayor con el título "El sueño de Sara Thomson”, el cual me pareció una analogía perfecta sobre la intencionalidad de la actual dirigente de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP Sonora) para orientar las directrices y el rumbo de la hoy abandonada y, al igual que su padre putativo, el PRI, letalmente herida y casi agonizante central.
Por ello retomo y plagio el título, para abundar un poco más sobre el tema. No había tenido el gusto de conocer a Sara Thomson, y escribo "el gusto” no por cortesía, sino porque me fue verdaderamente gratificante conocerla. La conocía sólo de oídas y muy poco.
La charla que sostuvimos con la dirigente por espacio de dos horas en el tradicional lugar de la hospitalidad sonorense, el Hotel Gándara, Francisco Rodríguez, Ernesto Gutiérrez y un servidor, fue verdaderamente amena, ilustrativa y me atrevería decirlo, hasta motivadora. Siempre motiva escuchar voces que en medio de tiempos difíciles son capaces de compartir con entusiasmo proyectos para resurgir, en vez de lamentos y acusaciones que la mayoría de las ocasiones son distorsionadas y provienen más del resentimiento que de los hechos.
Sobre ella, Francisco Rodríguez quién sí tiene tiempo de tratarla, escribió:
"Conozco a Sara Thomson desde hace muchos años, de hecho, colaboramos, juntos, en el ayuntamiento de Hermosillo, y siempre ha sido una mujer disciplinada, de preparación constante, muy responsable en sus tareas, incluso hasta soñadora, por eso nada me extraña su objetivo ahora como dirigente estatal de la CNOP: ‘hacer ciudadanos de primer mundo’.
"’Ciudadanos que reconozcan a la autoridad, que la respeten, pero también que se hagan respetar’”.
Sara Thomson asumió la dirigencia de la CNOP en Sonora en los primeros días de junio. Sustituyó a Humberto Robles Pompa, más conocido entre los políticos como "El buitre”, quien pasó prácticamente desapercibido a pesar de haber permanecido en el cargo durante un buen rato. Sin pena ni gloria podríamos sintetizar.
Con tan poco tiempo en el encargo, Sara no puede presumir de logros, pero sí de proyectos. Tiene según nos compartió, todas las intenciones de levantar la alicaída central y por el tono, énfasis y entusiasmo con los que comparte, contagia y convence.
Además de causarme una excelente impresión, Sara me pareció una persona con verdaderos propósitos y capacidad de, como dicen los rancheros: "sacar el buey de la barranca”. Ojalá, pues en mi opinión, auténticos priístas con convicción, integridad y valores, podrían evitar que el partido siga en picada y eventualmente, lograr el milagro de rescatarlo.
Lo he escrito y lo reitero nuevamente, si la única alternativa del cambio de rumbo en este país, que tarde o temprano se dará, es la derecha, estaríamos retrocediendo cuando menos un siglo en los temas de justicia social y desigualdad.
Con todo su negro historial y la caterva de impresentables que aún pululan en su interior, el país necesita al PRI como catalizador en los siguientes procesos de cambio.
Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.
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