Día de publicación: 2022-09-15
Por: Feliciano J. Espriella
A Alito Moreno sólo lo podrán sacar de la dirigencia nacional del PRI asesinándolo o dándole un golpe de estado, y cualquiera de las dos alternativas podría degenerar en mayores contratiempos. Sacarlo por la vía legal es imposible, ya he explicado anteriormente por qué.
En plática con los colegas y buenos amigos integrantes de la "Mesa de Periodistas Kiosco Mayor”, Francisco Rodríguez y Ernesto Gutiérrez Ayala, les dije la frase con la que titulo la presente entrega: "Me quito el sombrero ante Alito”.
No lo hice por sarcasmo, sino como un reconocimiento a la habilidad que ha demostrado el político campechano para conseguir que correligionarios, adversarios, enemigos jurados, priístas, antipriístas y en general, todo aquel que en el azaroso mundo de la política tenga algo que a él, y sólo a él, le pueda beneficiar.
No se vayan a creer que de buenas a primeras me convertí en fan del tal Alito. De ninguna manera, desde hace meses lo he publicado y lo reitero de nuevo, para mí, Alejandro Moreno Cárdenas, alias Alito, tiene un lugar preponderante en el ranking de los más nefastos y corruptos personajes que han presidido el Revolucionario Institucional, y no lo pongo a la cabeza, en virtud de que por la dirigencia nacional han pasado multitud de especímenes que se hubieran llevado el premio Nóbel de la corrupción, si éste existiera.
Alito es sólo uno más, pero de que ha resultado el más vago y vivales, ni quien lo dude. Argumentaré el motivo de mi reverencia al mentado Alito:
1. Le aplicó la receta de Paco Ignacio Taibo II a toda la nomenclatura priísta, incluyendo a los miembros del Jurásico de una manera tan sutil, que ni siquiera sintieron cómo les fue introduciendo poco a poco todos los elementos que le permitieran tener un control total y absoluto dentro del partido.
Como si fuera un verdadero Dios, actualmente ni una hoja se puede mover en la totalidad de la estructura priísta, si Alito no lo autoriza.
Por ello, cuando una pléyade de dinosaurios compuesta por exdirigentes quiso enmendarle la plana y meterlo en cintura, simple y llanamente los mandó a visitar la quinta de AMLO en Palenque, al tiempo que los despidió con una roqueseñal.
2. Las maniobras de Alito los últimos 15 días han sido verdaderamente geniales.
Tiene tácitamente postrados y de rodillas a la espera de sus siguientes movimientos no sólo a sus canchanchanes, también lo están sus opositores dentro del PRI, sus según él, aún compinches dirigentes de los partidos de la alianza claudista, me refiero al cada vez más pequeñín Marko Cortés y el minúsculo Chuchitito Zambrano.
Pero lo más asombroso y verdaderamente portentoso, es que logró hacer realidad lo impensable, inconcebible y hasta irreverente, que es doblegar al señor de los señores, el aristócrata y multimillonario Claudio X González Guajardo, quien hasta hace unos días los tenía bailando al son de los acordes que ordenaba, y que ahora, por muy dueño de los bates, los guantes, las pelotas, las almohadillas de las bases y el estadio donde juegan, saltarán al terreno de juego, sí, y sólo sí, Alito Moreno canta el Playbol.
Todo indica que ya están entendiendo que cuando Alito diga sapos, todos tendrán que saltar.
A pesar de toda le evidencia de su corrupción, en estos momentos el político más fuerte y con mayor poder dentro de los linderos de la oposición, es Alejandro Moreno. Tiene multitud de cartas marcadas que le permitirán ganarle cualquier partida al más pintado. Veamos algunas de ellas:
· Al presidente López Obrador, su achichincle mayor y miembro distinguido del club de las corcholatas, Adán Augusto López, así como las bancadas morenistas y asociados en el Congreso de la Unión, les es INDISPENSABLE el apoyo de Alito para sacar algunos de los proyectos legislativos de la Cuatroté que les son vitales.
· Al Partido Acción Nacional, que prácticamente no figura en el Edomex y tiene poca relevancia en Coahuila, le es INDISPENSABLE ir en alianza con el PRI en las elecciones del 2023 pare evitar ser vapuleados en las urnas.
· Al NINI mayor del país, Claudioequis, le es INDISPENSABLE la participación del PRI en la alianza para las elecciones presidenciales, pues de otra manera se habrá perdido todo lo realizado en los últimos 4 años en materia política y para la oposición, la hecatombe del 2024 será cuando menos de la magnitud de la experimentada en 2018.
A Alito Moreno sólo lo podrán sacar de la dirigencia nacional del PRI asesinándolo o dándole un golpe de estado, y cualquiera de las dos alternativas podría degenerar en mayores contratiempos. Sacarlo por la vía legal es imposible, ya he explicado anteriormente por qué.
A quienes tengan la romántica idea de que Alito no podrá sacar adelante los proyectos legislativos del presidente en las cámaras, con pena, siento desilusionarlos. Ayer demostró su fuerza en la Cámara de Diputados y, si Osorio Chong piensa que lo va a poder detener en el Senado, creo que se equivoca diametralmente, por una sencilla razón:
Todo aquel Senador o Senadora del PRI que quiera seguir chupando del presupuesto por la vía electoral (podría apostar que mínimo será el 99%), llegado el momento tiene que ir con Alito, darse la vuelta, ponerse en cuclillas para que el jerarca priísta, si no se le ocurre otra cosa, pueda utilizar su espalda para firmar su ficha de registro ante el INE en los procesos electorales.
En pocas palabras, los priístas de todo el país, para registrar ante el INE alguna candidatura, requieren que la solicitud la firme el Presidente del Comité Ejecutivo Nacional.
Lo reitero: Me quito el sombrero ante Alito
Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.
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