Día de publicación: 2022-08-24
Por: Feliciano J. Espriella
La última década del siglo pasado y lo que va del presente, han venido cambiando radicalmente las costumbres de las audiencias, a la par de que la disponibilidad de tiempo de las personas ha disminuido sensiblemente, por lo que el paradigma de que las noticias eran exclusividad de diarios, radio y TV empezó a cambiar, para sucumbir rápidamente ante la realidad de que para muchas otras personas resultaba más práctico y hasta económico enterarse de los sucesos en la Web, la cual empezó a ser más rápida hasta llegar a ofrecer la nota en el momento en que se originan los sucesos.
Vivimos en una época de cambios tan vertiginosos que frecuentemente no los asimilamos con la debida oportunidad y mucho menos los aquilatamos. En el periodismo, en lo que va del presente siglo ha habido tantos y tan intensos que han roto varios paradigmas que durante tiempo inmemorial fueron el cimiento de las grandes corporaciones de la comunicación.
Durante siglos se consideró a la prensa escrita como el único y más eficaz medio de información. Tiempo después se agregó la radio y después la televisión. Esta trilogía reinó durante muchísimas décadas y a quienes se les reconoció como dueños de la verdad absoluta que muy pocas veces se cuestionaba.
Por otra parte,
las audiencias disponían de mucho tiempo para dedicarlo a la información o el
entretenimiento que le ofrecían los diarios. Recuerdo a un familiar político
que despertaba a la 4:00 am y salía al porche de su casa para esperar el
ejemplar de El Imparcial
de ese día. En cuanto llegaba, se servía café, y después durante tres horas leía
de cabo a rabo todo el periódico, e incluso resolvía el crucigrama del día.
La última década del siglo pasado y lo que va del presente, han venido cambiando radicalmente las costumbres de las audiencias, a la par de que la disponibilidad de tiempo de las personas ha disminuido sensiblemente, por lo que el paradigma de que las noticias eran exclusividad de diarios, radio y TV empezó a cambiar, para sucumbir rápidamente ante la realidad de que para muchas otras personas resultaba más práctico y hasta económico enterarse de los sucesos en la Web, la cual empezó a ser más rápida hasta llegar a ofrecer la nota en el momento en que se originan los sucesos.
Como todo lo nuevo, la revolución en las comunicaciones inició con relativa lentitud, pero poco a poco fueron apareciendo más espacios informativos. En la actualidad existen millones de sitios en todo el planeta que ofrecen información, y de la modalidad de texto con la que empezaron y crecieron los sitios de noticias, evolucionaron hacia otras modalidades diferentes como el video y el audio, facilitados por el despegue y auge de las redes sociales.
De hecho, los sitios de Youtube, Facebook y ahora Tictoc, están teniendo un crecimiento de tal magnitud, que muchos de ellos ya han rebasado los niveles de audiencia de sitios con noticias en texto que llegaron a tener decenas de miles de visitas diarias.
Ante ese cambio de paradigmas a los que hay que ajustarse o morir, estamos en vías de reestructurar nuestro portal Shika Editores, y para ello estamos eliminando la página "El columnario”, espacio que en la actualidad nos exigía más esfuerzo que las recompensas vía visitas nos reportaban. Buscaremos implementar contenidos de mayor interés para las audiencias.
En ese contexto, agradezco encarecidamente a todos los amigos que me han dado muestras de solidaridad, y muy especialmente al colega, excelente periodista y mejor amigo, Rafael Cano Franco, quien el día de ayer en su leída columna "El juglar de la red”, escribió:
"Es
lamentable que los esfuerzos periodísticos terminen su ciclo, eso sucedió con
"El Columnario”, una síntesis de las columnas más importantes de Sonora que
durante muchos años ofreció el colega Feliciano Espriella y que por motivos de
reorganización va a dejar de ser un aglutinador de la opinión pública en Sonora”.
Un fuerte abrazo mi estimado Rafa.
Espero en breve poder anunciar los cambios que estaremos implementando con el propósito de ofrecer a las audiencias contenidos que les resulten atractivos. En tanto, seguiremos con nuestra modesta aportación al periodismo que significa la publicación de esta columna.
Twitter: @fjespriella
Correo: felicianoespriella@gmail.com
